El niño y la escuela

Ayudando a estudiar

    por la  Lic. Mónica Cersósimo – Psicóloga

El período de exámenes de los chicos genera en muchos padres angustia, y los hijos temen el momento de llegar a casa con las notas. Si las notas son malas, los padres deben actuar de inmediato para ayudarlos, y averiguar qué está pasando.

Los padres a veces están “tan ocupados” que resuelven el tema a su manera: le restan importancia o les imponen castigos.

No todos los niños tienen el mismo ritmo de aprendizaje, y es importante descartar cualquier tipo de impedimento físico (auditivo, visual, etc.) o emocional.

Desde el punto de vista emocional, hay niños cuyo crecimiento intelectual no está ligado al crecimiento emocional.

Es necesario que los padres sean conscientes del papel que la autoestima y la motivación desempeñan en la vida de sus hijos.

Para que las malas notas no se repitan, han de buscarse soluciones y, cuando no se encuentran deben hacer la consulta con un profesional.

Para tener en cuenta (factores muy importantes)

>> lugar adecuado para el estudio,

>> fijar objetivos,

>> buena distribución del tiempo de estudio;

>> respetar las horas de descanso;

>> buena alimentación;

>> evitar la sobrecarga de actividades.

Es positivo alentar el aprendizaje de los hijos a través de la autoestima, porque la autoestima es el soporte de la motivación.

Si el niño tiene confianza en sí mismo, y cree en sus capacidades, estará motivado para estudiar y para crear.

Los maestros y profesores deben fomentar el interés y la inquietud de los chicos por las asignaturas, y no sólo del curso actual, sino de la vida. Los padres han de implicarse más en la educación de sus hijos como personas, y los chicos deben poner las ganas de estudiar y de aprender.