El Sentimiento de Culpa

        por la  Lic. Mónica Cersósimo – Psicóloga

Sentirse culpable no significa serlo, pero sí volverse frágil y manipulable.

Una vez que el sentimiento de culpa se instala en nuestro interior, es difícil desalojarlo.

¿Cómo sabemos si nos domina el sentimiento de culpa?

Cuando esto nos sucede, nos sentimos responsables de todo lo que pasa, no nos perdonamos el más mínimo error y vivimos pendientes del qué dirán.

La culpa nos puede llevar a la dependencia afectiva, a la autodestrucción y, por supuesto, a tener una baja autoestima.

¿Qué es la culpa?

Básicamente, es la consecuencia de una acción humana que viola un principio de lo que se debe hacer. Desde la psicología, esa transgresión genera el autorreproche, a veces justificado y otras no.

En ocasiones, aunque la culpa no sea nuestra, nos invade el sentimiento de culpa y nos afligimos en forma desmedida.

El sentimiento de culpa se suele dar en las personas acostumbradas a tener todo bajo control. Pero la vida es una serie de acontecimientos a veces incontrolables y que no podemos impedir.

Es también frecuente en personas inseguras que se alteran por cualquier frase o gesto de desaprobación, lo cual los lleva a preguntarse: ¿yo tendré la culpa?

Para algunas personas perfeccionistas, cualquier falla en su trabajo se convierte en algo imperdonable para ellos. En estos casos, la figura del jefe ha sustituido a la autoridad paterna o a la exigencia del docente en el colegio.

Frases como “No me lo merezco”, “todo lo estropeo”, “No he hecho todo lo posible” nos muestran que estamos ante alguien con baja autoestima, detrás de lo cual se esconde un sentimiento de culpa fundado erróneamente en algo que cree que hizo en algún momento de su vida, que quizás ya no recuerde.

Para evitar ser víctimas del sentimiento de culpa, debemos dejar de lado el perfeccionismo y la autoexigencia; no cargar con más peso del que nos corresponde, comprometernos sólo con lo que podemos hacer, y aceptar que somos seres humanos y que nos podemos equivocar.