Mi hijo está peleado con los libros

por: Lorena Crespi, docente y licenciada en psicopedagogía

 

La falta de estímulos, una mala relación con la maestra o problemas familiares, están perturbando su aprendizaje. SEPA CÓMO AYUDARLO

 

Se distraen en clase, no entienden, no avanzan, no se interesan por nada. Los chicos con problemas de aprendizaje corren el riesgo de quedarse estancados en la primera prueba de sus vidas, “el ciclo escolar”.

Los padres se llenan de ansiedad, sienten como propio el fracaso de sus hijos, se angustian, buscan culpables y pocas veces se animan a mirar el problema a tiempo y de frente.

Los niños son por naturaleza activos, inquietos, ansiosos. Los abúlicos, quietos y poco motivados para aprender están mostrando que necesitan ayuda.

¿Cómo detectar a un niño con problemas?

> Los niños que están la mayor parte del día jugando en la calle con amigos, usando consolas de videojuegos, mirando T.V., no tienen en ningún momento del día un adulto que le sirva de referencia, estímulo y guía para estudiar.

> Las familias abúlicas, con poca capacidad para disfrutar del tiempo libre compartido, no estimula los aprendizajes de sus hijos. No importa aquí el nivel intelectual y económico de los padres, sino la inquietud por salir, escuchar música, leer diarios o participar de actividades sociales.

> Los chicos demasiados quietos, callados, o los que son prolijos en exceso, así como los que maltratan sus cuadernos y útiles escolares demuestran desde uno y otro extremo que algo no está equilibrado en su relación con el aprendizaje.

> Los que nunca logran encontrar un momento y un lugar en la casa para hacer las tareas escolares.

> Los que tienen dificultad en la lectura, los que leen silabeando y fundamentalmente los que no comprenden lo que leen.

> Descartar problemas visuales y auditivos es importante, y más aún lo es que se detecte precozmente. Muchos se quedan atrasados por no oír bien o por no ver las letras del pizarrón.

> Los que tardan en dominar el lenguaje ocasionándoles dificultad en la lecto-escritura.

> El mal vínculo entre docentes y alumnos influye a la hora de incorporar el conocimiento. Es fundamental diferenciar los problemas escolares que se dan con los maestros, y compañeros, de los de aprendizaje.

¿Cómo ayudarlos?

> Hablar con el maestro y pedirle que trabaje en forma individual, partiendo de las dificultades del niño.

> Estimular el conocimiento a través del juego, de esta forma se aprende más fácil. Ejemplo: jugar al TUTI-FRUTI, para estimular la escritura.

> Consultar al maestro qué criterio utiliza para corregir faltas de ortografía, así usted y él podrán aunar esfuerzos para mejorar los errores de su hijo.

> Completar cuadernillos de caligrafía para mejorar la letra del niño.

> Descartar cualquier tipo de enfermedad orgánica y luego consultar a un  psicólogo o psicopedagogo para que realice las orientaciones adecuadas a las necesidades del chico.

En resumen...

Para que un aprendizaje sea exitoso, se debe tener en cuenta varios factores:

> Estabilidad emocional en el hogar.

> Un ritmo de horarios adecuados.

> Adultos que acompañen y guíen en las tareas escolares.

> Trabajar en forma conjunta: padres, maestros e hijos.