Cáncer de colon
Se puede curar, pero detectándolo precozmente

Las recomendaciones para prevenir e identificar a tiempo esta enfermedad, lo que garantiza un 90% de curación, indican que a partir de los 50 años hombres y mujeres deben hacerse anualmente un control de rutina.

Ningún control médico es completo si no incluye el examen colorrectal después de esa edad. Esto, claro, si no hay antecedentes familiares; si no, a partir de los 40 años de edad.

Si se diagnosticara y tratara a tiempo, el cáncer de colon podría curarse en la gran mayoría de los casos.

Un 65% de las personas con cáncer en el intestino grueso llega al consultorio con un tumor del tamaño de una mandarina o de un pomelo; esto confirma la falta de prevención. Más aún si se tiene en cuenta que en dos de cada diez de esos pacientes la enfermedad ya se diseminó a otros órganos, y que por esto cada día mueren cerca de 20 personas.

El cáncer de colon y el recto (cáncer colorrectal), es segundo en orden de frecuencia y mortalidad en la Argentina, después del cáncer de mama y el de pulmón, respectivamente.

Los tumores suelen ser voluminosos pero difícilmente provocan obstrucción intestinal y, de ahí su silencio sintomático. Pero dado que los tumores tienen ulceraciones que sangran, un síntoma importante para tener en cuenta es la anemia por pérdida de hierro, que causa palidez, palpitaciones y fatiga; y cuando aparece malestar o dolor, que suele ser moderado, llega hasta el ombligo o hacia la zona del hígado. Entonces, esos dolores suelen ser confundidos con síntomas de mala digestión. En estos casos, el sangrado tumoral queda oculto en la materia fecal.

Por eso es necesario solicitar el análisis de sangre oculta en la materia fecal, y luego, de acuerdo con los resultados, dos estudios: la rectosigmoideoscopia o la fibrocolonoscopia; ésta es diagnóstica y a la vez terapéutica.

La rectosigmoideoscopia es una prueba diagnóstica sencilla, que no necesita anestesia y permite revisar el colon con un aparato flexible que informa sobre los primeros 50 o 60 centímetros del órgano y debería integrar los chequeos de rutina.

Síntomas para consultar: sangrado por vía anal; cambios en la forma habitual de evacuación (o alternancia constipación/diarrea); dolores abdominales frecuentes; anemia; pérdida de peso.