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El Abrazo del Tango

   por:  Liliana Abayieva - Docente de baile de tango

El abrazo en el tango es la postura que lo identifica de las otras danzas populares. El abrazo es la entrega que pide el tango para bailarlo.

A nivel sensible y afectuoso, todo abrazo es algo importante en nuestras vidas de relación y en el tango es una las posiciones corporales más difíciles de lograr con elegancia y soltura.

Hace mucho tiempo se planteó que “nunca se supo si hicieron todo lo que hicieron con las piernas porque estaban abrazados o si, al revés, por querer hacer con las piernas todo lo que se les ocurría terminaron abrazándose para no caerse”.

Entonces, la idea de los cuerpos evolucionando abrazados en el espacio, y jugando con las piernas, se da por un sistema de disociación física corporal.

El abrazo cerrado a veces por su cercanía, perturba a los integrantes de la pareja al iniciar el baile y esto conspira en el encuentro, pero es el abrazo el que contiene el cuerpo de uno con la otra y así hace posible la danza.

La circunstancia de que el tango haya nacido en el siglo XIX hizo que fuera resistido por ser algo nuevo y atrevido, y revolucionado.

El cuerpo a cuerpo, es decir el contacto, que significa tacto con el otro, es algo que aún hoy es resistido en algunas sociedades del mundo.

Por ello, siempre que hablamos del abrazo, a todos los que se acercan al tango les decimos que este abrazo es el cobijo del hombre y la mujer para compartir la vida de los tangos que se bailarán.