Adicciones:  Cómo Ayudar

 por la  Lic. Mónica Cersósimo - Psicóloga

Cuando alguien cae víctima de una adicción se genera un grave conflicto tanto en el adicto como en su familia.

Todo individuo que dependa de una sustancia en su vida cotidiana está sufriendo una enfermedad que puede ser comparada con cualquier otra patología grave. Las adicciones afectan a personas de todos los niveles sociales e intelectuales.

Puede decirse que una persona es adicta cuando el equilibrio químico del organismo se ve afectado por el consumo. La dependencia aparece cuando el deseo de la droga ha llegado a incorporarse de tal modo que el organismo la pide para su “supuesto” mejor funcionamiento, puesto que el estado de insatisfacción sólo se alivia con su consumo.

La adicción puede generar importantes cambios en la personalidad de manera tal que una persona reflexiva y prudente puede tornarse agresiva e irascible, y no hay manera de revertirlo si no se supera la adicción.

La familia juega un rol muy importante en la detección y el posterior tratamiento de las adicciones. Uno de los primeros signos a tener en cuenta es un cambio marcado en el humor. Por ejemplo, pasan de la felicidad a la intensa depresión.

Los padres del adicto, si bien deben hacerle saber que reprueban y rechazan la droga, no deben negarle todo el afecto y la comprensión que los hijos necesitan.

Es importante conservar la calma y escucharlos, averiguar si están pasando por alguna situación conflictiva, y manifestar el deseo de ayudarlos.

También aceptar que están enfermos, y que no pueden vencer el problema por sí solos, motivo por el cual los deben acompañar a la consulta con un profesional experto en el tema.