Carta a las personas
que me quieren

            Por:  Dieta Club Devoto – Dr. Cormillot

  La siguiente es una carta modelo.

Querido/a ..........................................

Yo sé que vos me amás y querés que sea feliz. Por eso decidí darte estas líneas, para que veas de qué forma podés acompañarme en este camino que está lleno de cambios, esperanza y mucha fe. Si decidí bajar de peso es porque vivo mi obesidad como un problema. Y ser conciente de ello es un importante primer paso hacia mi recuperación.

“Estar gordo” no es una cuestión estética, sino que trae aparejadas consecuencias físicas, psicológicas y sociales, con las que estuve conviviendo todo este tiempo. Por estas razones, quizá en ciertas oportunidades me hayas encontrado de mal humor, deprimido/a o aislado/a.

Aquí hay algunas ideas que podrías poner en práctica para que yo me sienta bien:

Preguntame cómo podés ayudarme: Puede ser un buen comienzo, porque la mejor manera de aprender a ayudar a otro es averiguando qué necesita.

Compartí conmigo el ejercicio: Es una maravillosa y saludable manera de pasar el tiempo juntos. Aunque sea solamente una caminata diaria, es la oportunidad perfecta para hablar y compartir, y ambas cosas pueden ayudar.

Mantengamos la casa y la familia relajadas: Permitirá que yo pueda prestar atención a lo mío, cambiando hábitos de comer y de ejercicios.

Tené una actitud positiva: No es sencillo ser alentador en forma prolongada, pero el apoyo continuo de tu parte y de quienes me rodean puede hacer que la vida sea mucho más fácil para mí.

Hablá con otros que están en mi misma situación: Puede ser muy útil porque de este proceso se pueden generar buenas ideas.

Aprendé a ignorar y perdonar mis recaídas: Pensá en qué forma reaccionás ante mis errores, en mis períodos de aumento de peso o atracones. Recordá que estas situaciones hacen que me sienta mal, por eso lo mejor es que seas comprensivo y mires para adelante.

Alentame: Tus palabras pueden ser clave para mi proceso. Recordame lo importante que soy para vos, que puedo contar con tu amor y apoyo en esta nueva etapa. Por otra parte, podrías tener en cuenta que ciertas actitudes pueden hacer que no me sienta acompañado/a sino presionado/a, enjuiciado/a, observado/a.

Entonces... ¿Qué es lo que deberías evitar?

>Esconder la comida. Porque cuando yo la encuentre, puedo sentirme resentido/a.

>Amenazarme. La conducta cambia mejor con palabras de aliento, no con agresiones.

>Dejar de ir a reuniones o cualquier situación social por mi peso. Esto puede perjudicar mi autoestima.

>Esperar la perfección o un 100% de recuperación. El problema con mi peso es algo que debo aprender a controlar pero no se cura. Habrá períodos de aumento de peso. Mis logros deben ser apreciados, y los contratiempos comprendidos.

>Los sermones y las críticas. Estas actitudes son inútiles porque no me ayudan a sentirme mejor, sino todo lo contrario.

>Culparme por mi obesidad. Como enfermedad, la obesidad tiene muchas causas, tanto fisiológicas como psicológicas. Tu apoyo y aliento podrán más que la culpa y la vergüenza.

Recordá siempre que TU ayuda y MI voluntad son la alianza perfecta para llegar a la meta deseada.

                   Firmado: .......................................