Miedo al fracaso

 por la  Lic. Mónica Cersósimo - Psicóloga

El “síndrome del perdedor” es una idea que acosa a muchos individuos, una idea que los atrapa y que les impide pensar libremente.

Estas personas recuerdan las veces que han fallado, piensan que no han conseguido nada en la vida y que no van a tener posibilidades de lograr un cambio.

Las presiones de la vida los empujan sin piedad, y se sumergen en un mundo de competitividad que aumenta su propia desvalorización.

Lo que no saben es que un fracaso es un tropiezo, una piedra en el camino, pasajero y superable.

Los triunfadores alguna vez han fracasado, pero en lugar de darse por vencidos han aprendido de sus derrotas y las han convertido en nuevas oportunidades, pero con la sabiduría que da el fracaso.

El único que no fracasa es el que no intenta algo, el que no lucha, el que no sueña, aquel que no se atreve a vivir en busca del triunfo. Los hombres “quietos” no fracasan, pero tampoco avanzan en el camino de la vida.

Lo importante es confiar en las propias posibilidades, buscando la satisfacción personal de obtener el logro sin esperar el reconocimiento. Cada uno vale por lo que es, por lo que sabe y por lo que puede, y no por lo que digan los demás.

No dejemos de lado nuestro proyecto, la constancia es el motor que nos mueve para seguir avanzando.

Los proyectos nos incentivan para crecer, para crear y para dar a luz aquello que teníamos adormecido.

Recordemos que el éxito no llega como un regalo sino que es el resultado de un esfuerzo.

El futuro siempre está por venir, y puede darnos una gran sorpresa.