Guía para padres separados

    por:  Mónica Cersósimo - Psicóloga

Cuando se separa un matrimonio con hijos, deja de existir la pareja conyugal, pero se va a mantener, mientras vivan, la pareja parental. Los padres podrán dejar de vivir juntos, pero seguirán siendo padres para siempre.

En ocasiones, la separación los ayuda a terminar con situaciones desagradables que perjudican tanto a ellos como a los hijos.

Pasado el momento doloroso en que se busca un nuevo equilibrio, pueden y deben entablar con sus hijos una relación más estrecha, íntima y afectuosa y fijarles, al mismo tiempo, límites más claros y razonables.

Nadie duda de que el ideal es que los padres constituyan una pareja estable y bien avenida, pero cuando está en juego el bienestar y la salud de todos, la separación llega a ser la mejor opción. Pero la separación no tiene por qué malograr el buen crecimiento y desarrollo de los hijos.

El padre y la madre serán los únicos que el hijo tenga, y sus comportamientos tendrán una estrecha relación con el futuro del mismo.

Los hijos sólo pueden crecer armónicamente e ir aceptando, con el tiempo, la separación de sus padres, si éstos mantienen una relación de diálogo y colaboración centrada en ellos, aunque esa relación sea al menos mínima.

Acuerdos básicos:

>Cómo informarles acerca de la separación.

>Tenencia.

>Organización del hogar.

>Régimen de visitas.

>Sostén económico (alimentos)

>Ejercicio de la autoridad.

El progenitor que tenga la tenencia debe asumir la responsabilidad de la vida en el hogar. En el caso de que la tenencia la tenga la madre, ella no debe obstaculizar las visitas del padre, así como tampoco las salidas y visitas a parientes.

El tema de las vacaciones es un tema aparte que los ex esposos deberán acordar.

Tan importante como el tiempo que el padre pasa con sus hijos, es el dinero con que ayuda a mantenerlos.

Los padres deben hacer acuerdos acerca de la educación de sus hijos y nunca discutirán el tema delante de ellos.

De la calidad del diálogo y de los acuerdos que se logren dependerá la calidad de la vida de los hijos y de cada uno de los padres.