Qué es la candidiasis

por la  Dra. Ángela Olmedo - Médica homeopática  (Tel. 4501-5317)

La candidiasis es una infección causada por una levadura de la familia de las cándidas. Hay muchas especies de estas levaduras pero la más común en nuestro organismo es la cándida albicans.

Las levaduras están presentes en el cuerpo humano desde poco después del nacimiento; se encuentran en la piel, en el aparato digestivo y en el génitourinario, absorbiendo cierta cantidad de metales pesados para evitar su entrada en la sangre. También ayudan a degradar restos de carbohidratos mal digeridos y, junto con las bacterias, mantienen el equilibrio intestinal y el pH.

La flora intestinal y vaginal, junto con el sistema inmunitario, nos ayudan a mantener estas levaduras bajo control, aunque existen causas que pueden deprimir el sistema inmunitario, desequilibrar la flora y producir la candidiasis.

Esas causas son:

a) Exceso de azúcar o carbohidratos refinados (harinas).

b) Consumo habitual de agua de la canilla: el cloro destruye la flora intestinal y el flúor deprime el sistema inmunitario.

c) El uso de antibióticos, cortisona y hormonas sexuales sintéticas destruyen la flora intestinal bacteriana pero no las cándidas, lo que hace que puedan crecer sin ningún microorganismo que las controle;

d) Embarazo: los cambios que se producen en esta etapa favorece el crecimiento de las cándidas vaginales.

e) El estrés continuo.

f) Disminución de las secreciones digestivas; la falta de ácido clorhídrico y de enzimas digestivas impide la correcta digestión de los alimentos provocando fermentación y putrefacción intestinal, desequilibrando la flora y produciendo crecimiento de las cándidas.

g) Falta de nutrientes; para mantener sano el sistema inmunitario se necesita gran cantidad de nutrientes, así como para regular las hormonas, mantener una producción sana de secreciones digestivas y regular la glucosa; todos éstos factores de vital importancia para el control de las cándidas, ya que cuando hay desnutrición las cándidas tienen oportunidad para crecer.

Síntomas. Existen muchas personas que padecen candidiasis que no fueron diagnosticadas convenientemente y son tratadas con medicamentos para pacientes hipocondríacos, deprimidos y/o ansiosos. Parte de esto se debe a que normalmente la candidiasis se la relaciona solamente a los síntomas propios y localizados que crea la infección; por ejemplo, en la candidiasis vaginal suele contemplarse sólo los síntomas localizados en la vagina, en una candidiasis oral se presta atención sólo a los síntomas propios de la boca y los tratamientos son locales. La candidiasis hay que analizarla en su conjunto, hay que ir más allá de su manifestación localizada.

Muchos son los síntomas comunes en personas con candidiasis crónica. Algunos son: fatiga o somnolencia; depresión; mala memoria; incapacidad de concentrarse y/o tomar decisiones; sensación de quemazón, hormigueo o entumecimiento; dolor de cabeza o migraña; quemazón, picor o flujo vaginal; falta de deseo sexual, ataques de ansiedad o llanto; irritabilidad y frecuentes cambios de humor; insomnio; mareos y pérdida del equilibrio; indigestión; acidez estomacal; ahogo o dificultad al respirar; laringitis, tos o bronquitis recurrente; etc.

Al diagnosticar y tratar la candidiasis, es muy importante tener en cuenta que su origen suele ser intestinal, aún cuando se esté contemplando una candidiasis vaginal. Cuando la candidiasis prolifera en el intestino, puede cambiar su anatomía y fisiología; esto quiere decir que puede dejar de ser una levadura y convertirse en un micelio micótico, lo que puede causar una excesiva permeabilidad en la mucosa intestinal, permitiendo la introducción a la sangre de sustancias como toxinas, proteínas mal digeridas, etc, que pueden actuar como antígenos alterando severamente el sistema inmunitario.

Una opinión autorizada sobre la candidiasis crónica es la del Dr. Stephen Byrnes, médico homeópata y nutricionista clínico: Candidiasis es una condición muy seria por dos razones: a menudo pasa desapercibida y no es diagnosticada, lo cual permite a la levadura crecer sin ninguna traba y colapsa al sistema inmune, el cual se ve forzado a combatir no sólo la infección de levadura sino todas las otras condiciones que causa. Puede muy bien producirse un círculo vicioso: la persona queda debilitada por un problema causado por cándida (por ejemplo cistitis); entonces recurre al médico quien le prescribe antibióticos; éstos matarán más bacterias intestinales benéficas que controlan la cándida, haciendo que ésta se extienda más, lo que llevará a más infecciones y a su vez a tomar más antibióticos, etc., etc…

En su forma más destructiva, la candidiasis puede agotar las glándulas suprarrenales, lo cual puede producir la enfermedad de Addison (abatimiento injustificado, inapetencia, hipotensión, hipoglucemia, mareos), la cual puede interferir en la digestión y puede llegar a causar tantos problemas que prácticamente ningún componente nutritivo de la comida sea absorbido por el organismo; además, puede llegar a infestar los órganos vitales y el cerebro, con el consiguiente peligro de vida.

Las terapias naturales son las armas más potentes y efectivas que hay en contra de esta enfermedad, aunque la recuperación sea algo lenta e inevitablemente proporcional al tiempo de padecimiento y severidad de los síntomas.

Si se lucha, la cándida finalmente desaparecerá. Habiendo sufrido personalmente candidiasis en el pasado y como neurópata que ha ayudado a muchos individuos afectados, puedo decirles que los mejores aliados son la dieta y la paciencia. La recuperación puede ser una tarea pesada, ya que la cándida es un organismo muy tenaz. Sin embargo, lo mejor es no darse por vencido y tener presente que uno se recuperará; y los resultados se agradecen realmente.

Algunas enfermedades que suelen encubrir la presencia de candidiasis crónica son: celiaquía, hipoglucemia y diabetes, colon irritable, artritis reumatoide, asma, esclerosis múltiple, fibromialgia, fatiga crónica, hiperactividad, hipotiroidismo, depresión y ansiedad, anemia, alergias, inmunodepresión, parasitosis.

Fuente: “Intestinos. Técnicas caseras para una vida saludable”, por Néstor Palmetti, Técnico en Dietética y Nutrición Natural. Editorial Kier.