La lucha diaria del obeso contra la discriminación

            por Dieta Club Devoto (Dr. Alberto Cormillot)

Además de la disputa constante contra la mirada del otro sobre su tamaño, una persona obesa también debe afrontar otro tipo de discriminación diaria: las barreras del espacio público. Veamos algunos ejemplos.

Si bien la obesidad ha sido reconocida a nivel mundial como una enfermedad crónica, las personas con sobrepeso aún no ven cubiertas sus necesidades ni pueden gozar ampliamente de todos sus derechos como cualquier otro ser humano. Y esto sucede, principalmente, debido a la presencia de determinadas barreras del espacio público, entre ellas: de movilidad, sanitarias, en los servicios habitacionales y en el ocio. Veamos cada una de ellas en detalle.

Barreras de movilidad: Los transportes públicos como colectivos, trenes y subtes cuentan con asientos de medida standard y no se ajustan a la estructura física de una persona obesa.

Además, carecen de cinturones de seguridad adaptables, molinetes grandes, pasillos amplios, toilettes e inodoros adecuados.

Barreras sanitarias: la mayoría de los consultorios médicos son reducidos y cuentan con camillas, quirófanos y asientos en salas de espera no acordes al tamaño de los obesos.

Barreras en los servicios: En las peluquerías los asientos y lava-cabezas son pequeños; en las tiendas de ropa los probadores son estrechos; en los hoteles, las camas, baños y duchas resultan inadecuados para el tamaño de personas con obesidad severa.

Barreras habitacionales: Conseguir un espacio físico nuevo a veces es muy difícil, ya que las viviendas actuales y en construcción son cada vez más reducidas.

Barreras en el ocio: Asientos en cines, restaurantes, teatros, baños, taburetes, sillas y servicios en bares, pubs, restaurantes, no están adaptados al tamaño del obeso, lo que impide que puedan disfrutar de su tiempo de ocio con tranquilidad.

Teniendo en cuenta este contexto, está claro que la sociedad argentina necesita un cambio urgente frente a los múltiples actos de discriminación por el peso que afectan inevitable y negativamente la calidad de vida de las personas obesas.

Para ello, es imperioso crear nuevas leyes locales y nacionales que garanticen la protección contra la discriminación por el peso y el tamaño.