Salud y Actividad física

El practicar ejercicio físico es beneficioso para la gente sana. También para muchas personas enfermas, pero si se realiza correctamente; puede estar contraindicado para una serie de individuos, sea absoluta o relativamente. Por eso, antes de someterse a actividad física se recomienda realizar una revisión médica, que se hará en relación al nivel de ejercicios a encarar.

El estado de salud de una persona puede ser evaluado previamente en base a sus síntomas, signos, edad e historia clínica previa. Los síntomas que apuntan la posibilidad de trastornos circulatorios son los más importantes: pueden indicar un riesgo serio para la salud, y hacer imprescindible una revisión médica exhaustiva antes de comenzar el ejercicio intenso.

El ejercicio físico puede mejorar la salud y bienestar pero conociendo antes unas sencillas reglas, como que el estado de salud debe ajustarse a las demandas físicas y fisiológicas de los ejercicios, comenzar con el calentamiento de los músculos, ir reponiendo líquido perdido de manera adecuada.

Los ejercicios de calentamiento son necesarios para casi toda actividad física, con el objeto de mejorar la coordinación neuromuscular, la flexibilidad y la soltura y sufrir menos lesiones. Más necesarios son en épocas o lugares de frío, en personas de mayor edad y aquellas que no están entrenadas.

Caminar con rapidez creciente o con trote suave, produce una ligera aceleración de la respiración y algo de transpiración, pero no fatiga. Puede hacerse durante 5 a 15 minutos antes, según la actividad física a realizar.

Antes de terminar una sesión de ejercicios, conviene reducir gradualmente la intensidad de éstos, para evitar colapsos, favorecer la recuperación y prevenir molestias musculares en días sucesivos.

Entonces, después de cada sesión de ejercicio conviene realizar ejercicios de enfriamiento, que pueden ser similares a los de calentamiento pero más breves, más simples y encaminados a la relajación muscular.

La caminata a ritmo moderado y continuado ejercita el cuerpo, regula la presión sanguínea, ayuda a controlar el nivel de azúcar en sangre, etc. La caminata es una actividad física natural que se adapta a todas las edades y a cualquier estado físico; no tiene contraindicaciones.