El Yoga, aliado de la buena salud

El yoga es un método muy antiguo con el que se puede apreciar la influencia del ejercicio físico sobre la fuerza muscular, sobre la forma física corporal, y también sobre la salud en general.

Por medio de las asanas (posturas) que se practican en el Yoga se practican ejercicios no violentos. No hay requisitos especiales para comenzar con el Yoga, incluso para personas ancianas, fatigadas u obesas. Es una forma natural y suave de hacer gimnasia, en la que todo se hace con mucha prudencia, dentro de los límites de cada uno. Pero si se padece alguna enfermedad crónica, conviene consultar al médico antes; en embarazadas, comenzar luego del tercer mes.

Por medio del Yoga se obtiene un gran beneficio con un pequeño esfuerzo. Su práctica se remonta a la India , miles de años atrás y desde comienzos del siglo XX se fue extendiendo hacia la civilización occidental.

Considera a la personalidad individual como un todo: un cuerpo físico, una mente y un espíritu. Cuando se empieza a practicar el yoga se descubre que la relación entre el cuerpo y la mente se evidencia en el propio cuerpo. Después del ejercicio la persona se siente descansada, pacífica. Este efecto sedante, relajante, proporciona prevención contra el estrés y otros problemas psicosomáticos.

La práctica del yoga se hace con la instrucción de profesora o profesor de yoga, para aprender la forma adecuada de realizar las asanas y los ejercicios de respiración. La asana es una postura, no un movimiento. Se parece algo a la gimnasia pero difiere de ella: todos los movimientos se realizan sin prisa; la respiración es suave, acorde con el movimiento: cuando nos doblamos hacia adelante, espiramos, y cuando nos doblamos hacia atrás, inspiramos.

Los yoguis afirman que el respirar correctamente es de vital importancia para la salud. La respiración es considerada casi un arte, al que se lo llama “pranayama”.

Además de practicar el yoga con instructor/a, es bueno reservarse diariamente 30 minutos en el hogar; el mejor momento es temprano por la mañana, en silencio, en soledad, sin perturbaciones, sin teléfono, etc. Haciéndolo asiduamente, el yoga se convierte en un hábito beneficioso.