Abusar de la sal es peligroso

La sal da sabor a los alimentos pero resta años de vida. El exceso en el consumo de sal pasa factura y muy cara. El riesgo de sufrir hipertensión arterial es más grande, por lo cual podrían evitarse muchas muertes.

Médicos y nutricionistas recomiendan revisar los hábitos culinarios para reducir la ingesta de sal. En poco tiempo nos acostumbramos y el gusto de los alimentos resulta agradable, a pesar de una reducción en el uso de sal.

Si el abuso de la sal es continuado durante años, o si el organismo es incapaz de eliminar ese exceso, las consecuencias pueden ser graves: hipertensión arterial, infartos cardíacos, isquemia cerebral; también puede afectar hígado y riñones. Y más aún en el caso de fumadores, diabéticos y obesos.

Esto no quiere decir que no se deba usar sal porque el organismo necesita una cierta cantidad, ya que ayuda a mantener el nivel de líquidos. La cantidad de sal diaria no debe superar los 5 gramos .

Debe tenerse en cuenta que gran cantidad de la sal que ingerimos proviene de alimentos procesados que compramos; a esos productos se les incorpora sal para darles sabor y para ayudar a su conservación.

La sal, tanto la de origen marino como la de yacimientos, contiene sodio y cloro; el sodio es justamente lo perjudicial.

También téngase presente que el jamón (especialmente el crudo), las salchichas y otros embutidos, las anchoas en conserva, tienen importante contenido de sal. También debemos cuidarnos de otros alimentos, entre otros: aceitunas, papas fritas, quesos curados, sopas de sobre, etc.

El gusto por la sal se puede modificar; a medida que se ingiere menos sal, la preferencia por lo salado disminuye.