> PREVENCIÓN

Los rayos ultravioletas del sol
y de las camas solares originan

cáncer de piel

Los rayos ultravioletas provenientes del sol, tomados en exceso, está comprobado que son muy dañinos para la salud de nuestra piel.

Las camas y lámparas solares aumentan el riesgo de contraer cáncer. Según anuncia la revista especializada británica The Lancet Oncology en su edición de agosto 2009, los rayos ultravioletas que emiten estas máquinas son "definitivamente cancerígenos".

La afirmación fue resultado de una investigación que concluyó que el riesgo de melanoma, el tipo más grave de cáncer de piel, aumenta 75% en personas que habían comenzado a usar camas solares antes de los 30 años de edad.

Además, varios estudios relacionan el uso de estas camas con el melanoma en los ojos.

En 1992 los rayos ultravioletas de las lámparas y de las camas solares estaban en el nivel 2 de la clasificación de la IARC. Pero a partir de esta nueva investigación, los expertos la elevaron al nivel 1, es decir, el indicador de máximo riesgo.

Según la Organización Mundial de la Salud, cada año se diagnostican en todo el mundo entre dos y tres millones de casos de cáncer de piel, por no haberse protegido del sol o por haberse expuesto a las camas solares. Y de éstos, unos 130.000 son melanomas malignos, la forma menos común de la enfermedad pero la más grave.

La disminución de la capa de ozono, que ofrece un filtro protector contra la radiación UV, también está agravando el problema.

Si los jóvenes empiezan a usar las camas solares indiscriminadamente antes de los 18 años de edad, van a acumular un daño cuyos riesgos quizás comenzarán a expresarse cuando cumplan 30 o 40 años en forma de cánceres cutáneos

Se aconseja a los jóvenes no utilizar camas ni lámparas solares y no exponerse al sol entre las 11 y las 16 horas. El sol es la principal fuente de radiación ultravioleta. Y también las camas solares.