2 de abril
Día Internacional de la concientización del autismo

El autismo es un síndrome que afecta aproximadamente a 1 de cada 250 niños; las causas son desconocidas aún. Se le reconoce como un trastorno del desarrollo. Podría decirse que el autismo es un síndrome que afecta la comunicación y las relaciones sociales y afectivas del individuo.

El síndrome del autismo se manifiesta regularmente entre los 18 meses y 3 años de edad. Los primeros síntomas suelen ser: el niño pierde el habla, no mira a los ojos, aparenta ser sordo, tiene obsesión por los objetos, muestra total desinterés en las relaciones sociales con los demás. Aunque hay muy diversos niveles de autismo. Algunos niños se desarrollan a niveles en los cuales su autismo no es comúnmente perceptible, sin razón aparente. Otros desarrollan habilidades funcionales después de un tratamiento intenso. Por otro lado, muchos individuos autistas requieren ser cuidados de por vida. Otros nunca desarrollan lenguaje oral. La terapia parece no tener efecto alguno en ciertos casos. Mientras que algunos autistas adultos parecen mejorar en su funcionamiento al pasar el tiempo, otros reportan que se vuelven "más autistas".

La ansiedad y la depresión se presentan con frecuencia en adolescentes y adultos autistas.

El “Manual para Padres de niños Autistas”, por Fco. Javier Garza Fernández, tiene la intención de guiar a padres de niños cuyo diagnóstico es autismo.

Los padres que crean que su pequeño presente síntomas de autismo, deben rápidamente consultar al pediatra para que éste los refiera a un psiquiatra de niños y adolescentes, quien puede diagnosticar con certeza el autismo, su nivel de severidad, y determinar las medidas educacionales apropiadas. Los niños autistas pueden tener una incapacidad seria para toda la vida. Sin embargo, con el tratamiento adecuado, algunos niños autistas pueden desarrollar ciertos aspectos de independencia en sus vidas.

Se puede probar de no dar al niño alimentos que contengan gluten y caseína, los cuales se encuentran principalmente en las harinas de trigo y en los lácteos; es una buena opción para intentar alguna mejoría, y es algo que no tiene efectos secundarios.

Los padres deben alentar a sus niños autistas para que desarrollen esas destrezas que hacen uso de sus puntos fuertes, de manera que se sientan bien consigo mismos. El psiquiatra, además de tratar al niño, puede ayudar a la familia a resolver el estrés; por ejemplo, puede ayudar a los hermanos, que se sienten ignorados por el cuidado que requiere el niño autista, o que se sienten abochornados si traen a sus amigos a la casa. El psiquiatra de niños y adolescentes puede ayudar a los padres a resolver los problemas emocionales que surgen como resultado de vivir con un niño autista y orientarlos para que puedan crear un ambiente favorable para el desarrollo y la enseñanza del niño.

Para mayor información ver:

          www.psicopedagogia.com/autismo

El 2 de abril fue declarado Día de la Concientización del Autismo por resolución de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU).