Síntomas y tratamiento del Parkinson

La enfermedad de Parkinson es un trastorno degenerativo del sistema nervioso central.  Fue descrita por primera vez en 1817 por James Parkinson, un médico británico que publicó un artículo sobre lo que llamó "la parálisis temblorosa".

No es contagiosa; pertenece a un grupo de enfermedades llamadas trastornos del movimiento. Los cuatro síntomas principales son: 1) temblor, o temblor en las manos, los brazos, las piernas y la mandíbula o la cabeza; 2) rigidez, o agarrotamiento de las extremidades y el tronco; 3) bradicinesia o lentitud en los movimientos; 4) inestabilidad postural, o deterioro del equilibrio.

Estos síntomas generalmente comienzan gradualmente y empeoran con el tiempo. A medida que se vuelven más pronunciados, los pacientes pueden tener dificultad para caminar, hablar o completar otras tareas sencillas. No todos los que padecen uno o más de estos síntomas tienen la enfermedad, ya que los síntomas a veces aparecen también en otras enfermedades.

El Parkinson se produce cuando las células nerviosas, o neuronas, mueren o se dañan. Normalmente estas neuronas producen una sustancia química importante en el cerebro llamada dopamina; la pérdida de dopamina produce patrones anormales de activación nerviosa dentro del cerebro que causan deterioro del movimiento.

El diagnóstico se basa en la historia clínica y en un examen neurológico y resulta difícil de diagnosticar con precisión. Los signos y síntomas tempranos de Parkinson a veces pueden ser atribuidos a los efectos del envejecimiento normal.  El médico tal vez necesite observar a la persona durante algún tiempo hasta que sea evidente que los síntomas están presentes consistentemente. A veces los médicos solicitan ecografías cerebrales o pruebas de laboratorio con el fin de descartar otras enfermedades, ya que muchas otras enfermedades tienen características similares pero requieren tratamientos diferentes. Por lo tanto es fundamental hacer un diagnóstico preciso en cuanto sea posible para que los pacientes puedan recibir el tratamiento adecuado.

Cómo se trata la enfermedad. Actualmente no existe una cura para esta enfermedad pero a veces los medicamentos o la cirugía pueden brindar alivio importante.

Los medicamentos para el Parkinson comprenden tres categorías. La primera son medicamentos que funcionan directa o indirectamente para aumentar el nivel de dopamina en el cerebro. 

La segunda categoría de medicamentos afecta a otros neurotransmisores corporales, con el fin de aliviar algunos síntomas de la enfermedad. Ayudan a reducir los temblores y la rigidez muscular.

La tercera categoría de medicamentos ayudan a controlar los síntomas no motores de la enfermedad, o sea, los síntomas que no afectan el movimiento. Por ejemplo, se puede recetar antidepresivos a las personas con depresión relacionada con la enfermedad.  

Al recomendar un curso de tratamiento, el médico evaluará cuánto trastornan los síntomas la vida del paciente y ajustará la terapia a la afección particular de cada persona. Debido a que no hay dos pacientes que reaccionen a un medicamento dado de la misma manera, puede llevar tiempo y paciencia lograr la dosificación adecuada. Aún así, los síntomas podrían no aliviarse completamente.

Los problemas relacionados con la alimentación, contribuyen con frecuencia al malestar del enfermo, por lo que es muy importante cuidar el aspecto dietético para contribuir en la mejoría de la calidad de vida del paciente.

El estreñimiento es un problema habitual en las personas con Parkinson, dado que esta enfermedad reduce la acción de los músculos del intestino. No obstante, se trata de un problema que se puede atajar fácilmente. Los intestinos sólo necesitan vaciarse entre 3 y 4 veces a la semana.

A continuación, se indican algunos consejos útiles para solucionar el estreñimiento mediante la dieta:

• Seguir una dieta rica en fibra, aunque no de forma exagerada, ya que eso puede ocasionar otros problemas, como hinchazón y flatulencia. Introducir un alimento nuevo rico en fibra cada tres días permite que el sistema digestivo se adapte. Entre los alimentos ricos en fibra están los siguientes: pan y cereales integrales, fruta cruda (con o sin piel, aunque la piel contiene más fibra) y fruta seca, zumo de frutas, especialmente de ciruela, pera o melocotón, verduras con muchas hojas, como repollo, coliflor, brócoli y apio, lentejas y guisantes secos partidos, salvado (se puede añadir a los cereales o a los guisos)

• Beber mucha agua (de 8 a 10 vasos diarios).

• Las bebidas calientes funcionan como laxantes, aunque hay que evitar beber demasiado té y café, porque ambos hacen que el cuerpo pierda líquido.

• Si es posible, realizar ejercicio habitualmente, como un paseo diario.

• Tomar comidas a la misma hora cada día.

El taichi mejora la estabilidad en pacientes con Parkinson. Un estudio realizado en Oregon con 195 pacientes con Parkinson muestra que la práctica regular de taichi permite mejorar la estabilidad y otros problemas comunes asociados a la enfermedad. El trabajo se publicó en la última edición del “New England Journal of Medicine”. La media de edad de los participantes era de 68 años. Todos presentaban un diagnóstico clínico de enfermedad de Parkinson suave o moderado; sufrían problemas motores como temblores, ridigez o lentitud de movimientos; tomaban medicación para la enfermedad y podían caminar o permanecer de pie sin ayuda. El tratamiento se llevó a cabo en sesiones de 60 minutos, dos veces a la semana, durante seis meses, haciendo énfasis en: movimientos de tronco, balanceo del tobillo, desplazamiento del peso del cuerpo, movimientos con las articulaciones del tobillo, coordinación entre los ojos y las manos y ejercicios de respiración.

En 1997 la OMS declaró como día mundial de la enfermedad de Parkinson el 11 de abril, por el nacimiento del Dr. Parkinson. Desde entonces, se viene celebrando con los siguientes objetivos: Difusión de información sobre la enfermedad de Parkinson, su evolución y tratamiento. Concienciar y sensibilizar acerca de la importancia de la enfermedad y de sus consecuencias para los afectados, familiares y cuidadores. Difusión de información sobre las distintas asociaciones.