Los alimentos orgánicos

Los alimentos orgánicos proveen una dieta segura, libre de pesticidas y residuos de productos químicos, muchos que son cancerígenos.

La agricultura orgánica previene la erosión que sufren los suelos tratados con fertilizantes químicos, cuya erosión es siete veces más rápida que la capacidad de reconstrucción natural de los mismos. Los cultivos orgánicos son fertilizados preferentemente mediante la elaboración de compost con la finalidad de volver a dar al suelo los nutrientes que entrega a través de los alimentos.

El uso de pesticidas para el riego genera contaminación de las napas subterráneas de agua, que son la fuente primaria de agua potable para gran parte de la población.

El tratamiento orgánico mantiene intactos el gusto y la frescura de los alimentos.

La agricultura orgánica es un sistema de producción que le da énfasis a la fertilidad del suelo y la actividad biológica y, al mismo tiempo, a no utilizar fertilizantes y plaguicidas sintéticos, para proteger el medio ambiente y la salud humana.

Existen requisitos para la producción orgánica de cultivos, animales, cría de peces, cría de abejas, actividades forestales y cosecha de productos silvestres. Respecto a la producción de animales, los requisitos son sobre la sanidad de los animales, su alimentación, reproducción, condiciones de vida, transporte y procedimientos para sacrificarlos.

La agricultura orgánica otorga beneficios de tipo ambiental, favoreciendo a pequeños productores al evitar la manipulación de productos químicos peligrosos. La exposición a altas concentraciones de ciertos pesticidas puede ocasionar daños al sistema nervioso, riñones, hígado y cerebro.