Confirman que la marihuana deteriora la capacidad cerebral

El uso persistente de marihuana, particularmente entre adolescentes, deteriora significativamente y de forma irreversible las funciones cerebrales, afirma un estudio.

La investigación, una de las más amplias que se han llevado a cabo sobre este vínculo, siguió durante más de 20 años a un grupo de unos 1.000 jóvenes en Nueva Zelanda.

El equipo internacional de investigadores encontró que los que habían comenzado a usar marihuana antes de cumplir los 18 años, cuando su cerebro estaba aún desarrollándose, mostraban una reducción “significativa” en su coeficiente intelectual.

Encontraron que los participantes que habían usado persistentemente marihuana mostraban un “amplio deterioro” en varias áreas neuropsicológicas, como funcionamiento cognitivo, atención y memoria. Concluyeron que la marihuana es peligrosa para los menores de 18 de años.

Una encuesta llevada a cabo con 1.000 adultos, reveló que 35% de la muestra cree que la marihuana no produce ningún daño en la salud, a pesar de la evidencia científica que asocia a la marihuana con tuberculosis, bronquitis aguda, cáncer pulmonar, supresión del sistema inmune y enfermedad del corazón. Fumar marihuana tiene 20 veces más riesgo de desarrollar cáncer de pulmón que fumar tabaco.

La marihuana suele ser la puerta de entrada para el posterior uso de drogas más duras. También es posible que los drogadictos pertenezcan a un tipo de personas propensas, o en riesgo de consumo de drogas y que éstas las hubieran consumido con marihuana previa o no. También es el resultado de factores adversos del hogar y de la influencia de las malas compañías de sus pares.

Drogas duras son la cocaína, morfina, heroína, anfetaminas, el crack, y alucinógenos como el LSD, el hachís. Estas drogas son las que causan una adicción y/o una dependencia física y psicológica.

Los adictos a drogas con frecuencia se ven envueltos en agresiones, desorden público, conflictos raciales, marginación, etc.

Cuando se comienza a necesitar más a las drogas pueden arruinarse o destruirse las relaciones íntimas y perderse las amistades, abandonar metas y planes, dejar de crecer como persona, no intentar resolver constructivamente los problemas y recurrir a más drogas como “solución”.

Las drogas suelen llevar al usuario a cometer asaltos e incluso asesinatos. Si una mujer embarazada toma drogas sin control médico puede ocasionar malformaciones genéticas en el nuevo ser que está gestando.

Todas las drogas presentan una doble cara: primero aparecen con la imagen positiva, favorable y que tanto atrae a jóvenes y mayores. Posteriormente esa cara desaparece. Rápidamente las drogas empiezan a mostrarse tal como son: dolor, problemas, infelicidad y múltiples trastornos físicos.

Es vital en la prevención de la drogadicción que los jóvenes ocupen su tiempo libre de la mejor manera por ejemplo practicando deporte, grupos scout, grupos de música, teatro, baile.