Luca Prodan
Vida, pasión y muerte del líder de Sumo

El 22 de diciembre se cumplen 25 años de la muerte de ese músico irreverente que más que aire fresco significó grandes baldazos de agua fresca para despabilar al movimiento de rock argentino de inicios de la democracia. En menos de 10 años de vida artística dejó una huella imborrable en la cultura rock porteña, y se hizo acreedor perpetuo al recuerdo de miles de jóvenes (y de otros que ya no lo son tanto).

            por:  Daniel Marino  *

Luca nació en Roma el 17 de mayo de 1953. Su madre, Cecilia Pollock, había nacido en China pero era de ascendencia escocesa; el padre de Luca, Mario Prodan, tenía ascendencia turca y austríaca, y ambos residían en Shanghái y Pekín ya desde antes de la Segunda Guerra Mundial. Luca fue el tercero de cuatro hermanos: Michela (Micaela) y Claudia eran las mayores, y Andrea el menor de todos.

Luca fue estudiante en Gordonstoun, en Escocia, el mismo colegio al que asistía el Príncipe Carlos de Inglaterra. Transcurriendo su último año allí, se escapó, y fue buscado por la Interpol, a pedido de su familia. Estuvo viajando por Europa, en solitario, hasta regresar a Roma.

Tenía una vocación muy especial por la música. De adolescente fue sensible al rock sinfónico, pero también a la psicodelia de Canned Heat, Soft Machine, Syd Barrett & Pink Floyd o de Peter Hammill & Van der Graaf Generador; también lo atrajo el auge experimental de Roxy Music. Inspirado por algunos músicos como Bob Dylan, Jim Morrison (el cantante-poeta maldito líder de The Doors, fallecido en 1971), Nick Drake, David Bowie, Leonard Cohen, Lou Reed o Brian Eno. Durante la década de 1970 compuso algunas canciones memorables, que luego serían grabadas ya residiendo él en la Argentina, en 1981 en La Cumbrecita, Córdoba.

Establecido en Londres durante la década de 1970, aprendió varios oficios, e incluso trabajó en una importante compañía discográfica, vendiendo discos. Fue allí mismo, en la capital inglesa, que formó su primera banda: “The New Clear Heads”, contemporánea a la estética de bandas punk como XTC, The Fall, Wire o Joy Division. La sensibilidad musical de Luca, influida por el apogeo de los ritmos de las bandas independientes occidentales de estilos como el dub y el reggae (que influyeron la música popular británica durante la década de 1970), se acerca al estilo personal de cantautores post-punk como Joe Jackson, Graham Parker o Elvis Costello. También la ironía de Ian Dury se asemeja más con el estilo jocoso y festivo de algunas de las canciones de la etapa de Sumo.

Pero en aquella capital, en medio de todo ese ambiente, Luca se inició en el consumo de heroína, una droga de las peores, y que estaba muy en boga aún en Europa; esto lo llevó a estar internado por un periodo en estado grave y con pocas chances de sobrevida. Tenía que buscar una salida, porque estuvo al borde de la muerte, y la misma droga mata a su hermana Claudia, un dolor que quedó para siempre en Luca. Una cuestión de azar contribuyó a que esa alternativa fuese Buenos Aires.

Ya famoso, Luca contó, en varios reportajes, que había viajado a la Argentina siguiendo una imagen bucólica que lo había atrapado. Había recibido correspondencia de un amigo argentino de origen escocés, Timmy McKern; se habían conocido en los años escolares de Escocia y habían convivido un tiempo en Londres; en la carta había una foto de la familia de McKern en las sierras de Córdoba.

Ya en las sierras (cerca de Nono), Prodan se hizo amigo del cuñado de McKern, Germán Daffunchio y ellos, con un vecino de éste, Alejandro Sokol, comenzaron a hacer temas, que serían los primeros de la banda que se llamaría Sumo, grabándolos en un pequeño estudio casero, temas como “Night & Day” y “Regtest”, entre otros. Años más tarde, ya fallecido Luca y separado Sumo, el resultado de estas sesiones fue editado como álbum solista de Luca, y titulado con el título de uno de esos temas: “Time, Fate, Love” (Tiempo, Destino, Amor). Germán siguió todo el tiempo con Sumo, como ya veremos, y luego de la muerte de Prodan fue uno de los principales miembros fundadores del grupo Las Pelotas, del que pasó a ser el cantante y líder absoluto luego de la muerte de Alejandro Sokol.

Luca regresó a Londres para comprar instrumentos y convencer a su amiga Stephanie Nuttal de ser su baterista en Argentina. Al regresar se trasladó a Hurlingham (provincia de Buenos Aires). Stephanie llegó en octubre de 1981 y formaron Sumo junto a Germán Daffunchio en guitarra y Alejandro Sokol (un amigo de Germán) en Bajo. El debut fue en el pub “Caroline” de El Palomar, en febrero de 1982. En la primera época, muchas veces los integrantes de la banda salían a tocar por Buenos Aires “divididos” en sus bandas paralelas: la “Hurlingham Reggae Band” y “Sumito”, y así en dos bandas simultáneas poder juntar más dinero (podían hacer varios recitales por fin de semana, incluido el templo underground de principios de los años ’80, el “Café Einstein” o bien en el “Parakultural”.

La primera actuación importante de Sumo se llevó a cabo en el Festival “Rock del Sol a la Luna”, el 20 de marzo de 1982, del cual participaron Riff, Juan Carlos Baglietto, Orions, Memphis La Blusera y Los Violadores, entre otros. A este evento asistieron alrededor de 20.000 personas. Curiosamente, apenas trece días después ocurrió el desembarco argentino en Islas Malvinas. Unos meses después, y a causa precisamente de las tensiones que se produjeron debido a la Guerra de Malvinas, Stephanie regresa a Inglaterra y deciden que sería reemplazada por Alejandro Sokol, mientras que Diego Arnedo, un vecino del barrio, se hizo cargo del bajo. Éste llegó a ser un músico importante para la banda, por su técnica y su gran personalidad. Junto con estos cambios, el grupo se agrandó con el ingreso del saxofonista Roberto Pettinato, por ese entonces redactor en la revista Expreso Imaginario, a través de la cual había conocido a Prodan.

En 1983 la banda edita un álbum, pero solamente en cassette, que aunque era un formato que ya era muy popular y se estaba afianzando, aún se seguían usando los LP, los discos grandes, de vinilo. Además, fue una tirada muy chica, una publicación independiente que quedó por varios años como mítica, aunque luego de la disolución del grupo y en pleno auge de los Compact-Disc, se publicó en este formato, ya masivamente. Su título fue (y sigue siendo) “Corpiños en la madrugada”, y contenía versiones nuevas de algunos temas de los maqueteados en Córdoba, y algunos que eran como gérmenes de lo que un par de años después fue el primer disco bien conocido de Sumo.

En 1984, Sokol dejó la banda y se sumaron Alberto “Superman” Troglio en batería (el apodo le quedó porque solía usar una remera del superhéroe) y Ricardo Mollo (amigo de Arnedo) en guitarra. La formación definitiva fue la de estos dos más Prodan, Daffunchio, Arnedo y Petinatto, que perduró hasta la disolución del grupo. La banda en ese momento lideraba claramente el movimiento underground, junto con Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.

En el año 1985 la banda saca su primer disco “oficial”. Lo titularon “Divididos por la Felicidad”, un juego sobre el nombre de la banda inglesa Joy Division, una de las preferidas por Luca, que a menudo la mencionaba. Ya lo sacan fichando para una compañía internacional (CBS). Disco en el que plasman mucho reggae con influencias de Bob Marley y también del funk y post punk. Tengamos en cuenta que casi todos los temas seguían siendo en inglés. El corte de difusión y tema emblemático fue “La rubia tarada” (tema en castellano, en el que Luca deja inmortalizadas varias de las frases identificatorias suyas, como “La rubia tarada, bronceada, aburrida, me dice ¿por qué te pelaste? / yo, por el asco que da “tu” sociedad / por el pelo de hoy, ¿cuánto gastaste?” y la frase del final: “¡Basta! Me voy, rumbo a la puerta, y después a un boliche a las esquina, a tomar una ginebra, con gente despierta... ¡esa sí que es Argentina!!” Pero también había otros temas, como “Mula plateada” (debía llamarse “Luna plateada”, por “Silver mule” en inglés, pero en SADAIC no lo permitieron porque ya estaba registrado un tema con ese título, entonces le cambiaron el nombre), “No acabes”, el “Reggae de paz y amor”, y el alegre “Kaya” (todos en inglés) y sólo un tema más en castellano: “Mejor no hablar de ciertas cosas”, creado con el Indio Solari, líder de los Redonditos. Todos los temas siguen siendo muy queridos por los fans.

El domingo 13 de octubre de 1985 se presentaron en el Festival Rock & Pop, primera edición del festival realizado por la radio FM homónima (por entonces aún nuevita y novedosa), que se realizó en el estadio del club Vélez Sarsfield. Junto a ellos estuvieron Los Abuelos de la Nada, La Torre, Fito Páez y Miguel Mateos/ZAS, y las figuras extranjeras: Nina Hagen (cantante punk alemana), John Mayall (un pope del blues británico), la banda pop/rock australiana INXS.

En el verano de 1986 participaron de la segunda edición del Festival Chateau Rock, en la provincia de Córdoba. Esa misma noche actuaron los grupos argentinos Metrópoli, GIT y Virus. Entre marzo y abril del mismo año grabaron su segundo disco, también para el sello CBS.

En 1986 grabaron y publicaron “Llegando los monos”, el disco de la tapa del gran “paquete” (en el que se supone llegan los monos, jejeje) en el que hay reggae, rock agresivo y post punk. Hay temas que muy pronto se convirtieron en preferidos por los fans, al punto de lo que en la jerga rockera se denomina “himnos”, como “Estallando desde el océano”, o “Nextweek”. El hit del disco fue “Los viejos vinagres”, con letra en castellano. Pero también hay un tema muy especial para Luca: “Heroína”, le resulta catártico porque en él le canta de modo muy simple pero contundente a su anterior y terrible adicción, esa droga peligrosísima y letal, muy al modo de la canción rockera “Cocaine” escrita por J. J. Cale pero popularizada por Eric Clapton. En varios temas de este disco hay un chiste del cual no todos conocen la explicación, y a veces ni siquiera su existencia. Ocurre que Luca estaba un poco molesto porque algunos fans les echaban en cara que “se vendieron”, “se hicieron comerciales”, solamente basados en que habían dejado la independencia para trabajar con una compañía, y de las grandes. Cabe mencionar que la otra banda under, muy emparentada con Sumo, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, siguieron manteniéndose independientes. Pero esos reproches a Sumo no les cabían para nada en cuanto al tipo de música. Entonces Luca, con su habitual ironía, reflejó eso en algunos inserts, pequeñas frases disimuladas en algunos temas; por ejemplo, en “Heroin” canta un pedacito que dice “Soltate con Wellapon soltate, soltate el pelo con...”, o sea un fragmento de un single publicitario de un shampoo muy famoso por entonces. En “Mi bandera”, cuando dice que quiere la mamadera calientita (sic) y repite “ti-ti-Tita” luego grita, como yéndose: “Rhodesiaaaaaa”, como simulando un voceo de venta de las dos populares galletitas de Terrabusi. En el caso más famoso, fue el mismo público el que dio la idea, porque en el tema “Nextweek” (así unidas las palabras, para aludir al famoso chocolate en polvo para leche (que se pronuncia “Nescuic”) y eso es lo que el público cantaba y entonces Luca lo agregó a la letra: “dame Nescuic”, cuando en realidad lo que significa en inglés es “próxima semana”. La idea irónica era: “Ah, así que nos volvimos comerciales, entonces metemos publicidades”, como diciendo “hasta este punto te demuestro que no me interesa la pavada con que me están criticando”.

En ese mismo 1986, el 9 de agosto, dieron un concierto en Obras Sanitarias (estadio cubierto, de básquet, en Av. del Libertador), en el cual se consagraron como una de las bandas más convocantes del momento. En octubre se presentó el trabajo “Sumo en video”, que tenía una duración de 50 minutos (editado en el formato de videocasete VHS que se usó hasta la masificación del DVD) y documentaba (sintetizado) el show presentación de “Llegando los monos”. Es de recordar la versión que hacían de “Cambalache” el tango de Discépolo; aunque no era una versión tanguera, vale la mención porque esa era una época en que aún el rock le daba la espalda casi por completo al tango.

El 15 de noviembre la banda volvió a tocar en Obras, pero esta vez compartieron escenario y convocatoria con el grupo brasileño Os Paralamas Do Sucesso, que estaba en su segunda visita a nuestro país. Era claro que para Sumo los tiempos del underground le estaban dando paso a los tiempos de masividad. Sobre esto una vez Luca reflexionó: “el under como movimiento no existe”, dado que con su permanente actitud anti-hipócrita era muy conciente que por lo general todos quieren ser famosos y lograr vivir de lo que se hace, y fortuna, y que a veces la postura “soy under, no transo” se mantiene explícita sólo porque no les ha llegado el momento, la chance de llegar a la masividad.

En el mes de diciembre, Sumo comenzó, en los Estudios Panda de Buenos Aires, los trabajos de grabación del disco que publicarán al año siguiente.

En el verano de 1987 fueron parte del Festival “Rock in Bali” en Mar del Plata. El mismo año sacaron el tercer disco “de estudio”, que muy pronto sabríamos que iba a ser el último: “After Chabón”. En éste se puede percibir una notable madurez en materia musical; es aún más ecléctico que el anterior, que ya lo era más que el primero. Incluso hay un tema que tiene una evolución en cuanto a la lírica: “Mañana en el Abasto”, que es un tema en el que Luca le canta, de modo muy simple, pero ensoñado y personal, al popular barrio porteño, y muy rápido se convirtió en un clásico, un tema querido y recordado aún más allá de los fans de sumo y del público rockero en general.

Presentaron “After Chabón” en el estadio Obras el 10 de octubre, ante más de 4.000 personas. Como invitados aparecieron en escena Tito Fargo (guitarrista de los Redonditos, que antes tocaba en la Hurlingham Reggae Band), Semilla Bucciarelli (bajista de los Redonditos), Andrés Calamaro y el mimo Geniol, que ya venía trabajando en algunos conciertos de Sumo, por ejemplo los que hacían en la disco Cemento, de San Telmo.

El 14 de noviembre de 1987 actuaron en el Coloquio Internacional de Telecomunicaciones que se llevó a cabo en la ciudad de Argel, Argelia.

La última actuación del grupo, con Luca a la cabeza, se realizó el 20 de diciembre de 1987 en la cancha del Club Atlético Los Andes, junto a Los Violadores. Ricardo Mollo recordó más tarde que esa noche, ante poco más de 500 personas, momentos antes de ejecutar una poderosa versión de “Fuck You”, Luca dijo: “ahí va la última”. Así fue. Mollo lo mencionó dando a suponer que se podía interpretar como una premonición de parte de Luca. Dos días después, el 22 de diciembre lo encontraron muerto en la casa de una amiga, ubicada en la calle Alsina al 400, a causa de un paro cardíaco. Tenía apenas 34 años y una cirrosis irreversible, causada por su alcoholismo. Luca había abandonado Europa para abandonar la droga, pero aquí en Argentina no pudo prescindir de la adicción, dado que cambió la de la droga por la del alcohol... Luca tomaba casi siempre ginebra, una bebida blanca, de las fuertes, y eso le había minado rápidamente la salud.

Tenía una extraña combinación de gentleman y vagabundo, era profundamente educado y erudito, con enorme sensibilidad para la música, la historia del arte y la literatura, pero al mismo tiempo desafiaba esa legitimidad con una sensibilidad por los personajes y el lenguaje de la calle, los excéntricos y la música folk. También fue reconocido por componer canciones monoacórdicas (de un solo acorde). Luca no soportaba el denominado “rock nacional”, y siempre tuvo una posición de burla con respecto al incipiente star system de la escena de los primeros años de la década de 1980. Su estilo de vida estuvo siempre cercano a un ascetismo igualitarista extremadamente irónico con respecto a lo que percibía como el establishment de una escena musical en auge.

Hoy día, tantos años después de su viaje final, la figura de Luca perdura como uno de los grandes mitos de la música argentina. Sumo fue una banda que decoró la década de 1980 con originalidad, carisma, presencia y mucha potencia.

La separación de Sumo tras la muerte de Luca dio origen a tres agrupaciones: Divididos (Mollo y Arnedo) y Las Pelotas (Daffunchio, Sokol y Troglio), mientras que Pettinato vivió unos años en España, donde formó Pachuco Cadáver. Ésta, la del saxofonista, tuvo una duración muy fugaz, tras la cual Petinatto se dedicó preponderantemente a ser conductor de radio y televisión. Pero las otras dos atravesaron distintos momentos respecto de la popularidad, y siguen aún hoy vigentes.

En 1989 fue publicado un disco “Fiebre”, con material diverso: algunos temas son pruebas de lo que se supone material que se podría haber publicado en un siguiente disco de estudio (como “Brilla tu luz para mí” y “No más nada” y una versión de “Fiebre”, el clásico que hizo conocido Elvis Presley), pero también hay varios registros en vivo, como el crudo “Cállate Mark” (dedicado a Mark Chapman, el asesino de John Lennon) y una versión de “Crua chan”, la “canción de guerra” de inspiración escocesa que abre el disco “After Chabón”.

En mayo de 2006, en un festival en Mendoza se dio realmente la primera reunión donde, luego de tocar Las Pelotas y Divididos, subieron todos los músicos al escenario y recrear (aunque sin Luca Prodan, obviamente) lo que fue Sumo. Tocaron “El ojo blindado”, “Debede”, “Fuck You” y “Mejor no hablar de ciertas cosas”. Otros ausentes fueron Pettinato y Superman Troglio. Ya había ocurrido una reunión fallida en mayo del 97, en Montevideo, que había sido anunciada como la reunión de Sumo, pero lo más cercano que se logró fue que se sumaron Pettinato y el baterista Alberto Troglio, a Las Pelotas para tocar tres clásicos de Sumo: “Heroína”, “El ojo blindado” y “White trash”; el cantante había sido Andrea Prodan, el hermano menor de Luca. Era el día del cumpleaños del querido pelado.

El 12 de abril de 2007, a 20 años de la separación de la mítica banda, todos los miembros sobrevivientes de la última formación se juntaron a tocar durante el Quilmes Rock Festival, en el estadio de River Plate. Interpretaron “Crua chan”, “Divididos por la felicidad” y “Debedé”. Con Marcelo Rodríguez “Gillespi” en trompeta, quien también participaba como invitado de los shows de Sumo allá por 1987. Fue el cierre de la primera noche del festival, y se recuerda como un encuentro histórico, porque realmente estuvieron todos.

La muerte de Luca se produjo en la década mas fatídica del rock argentino, ya que unos años antes había fallecido Alejandro De Michele (20 de mayo de 1983) de Pastoral Luego Miguel Abuelo (26 de marzo de 1988) y Federico Moura (21 de diciembre de 1988), líderes de Los Abuelos de la Nada y Virus, respectivamente.

Luca fue un personaje del underground, sin embargo criticaba duramente el elitismo arty de un sector “moderno”, prefiriendo el papel beat de príncipe-mendigo. Esa actitud lo convirtió en un ícono de la llamada cultura rock, un término del que el mismo Prodan se reiría: “¿Qué es el rock? ¡Es el kcor al revés!”. Si durante la década de 1980 esta cultura se asociaba a las estéticas “modernas” y “vanguardistas”, durante la década de 1990 la masificación y diversificación del consumo, sumado al aumento de la brecha social, produjo una creciente distinción en los estilos musicales, asociando cada vez más el rock a la cultura de los sectores medios empobrecidos o los sectores populares, haciendo de Luca Prodan un rostro encantado y paradojal que sintetiza las facetas múltiples e inesperadas de la cultura argentina reciente.

Homenajes Musicales (Temas musicales que se han dedicado): El grupo argentino Divididos, formado por sus ex compañeros Ricardo Mollo y Diego Arnedo, le dedicó el tema “Luca” en su disco “Gol de Mujer”, de 1998. El cantante Vicentico le dedicó el sencillo “Luca” de su álbum “Sólo un momento”, en 2010. El grupo chileno funk Los Tetas le dedicó la canción “Sale Luca” en su disco debut “Mama Funk”, en 1995. El cantante Andrés Ciro Martínez (ex cantante y fundador de la banda Los Piojos) le dedicó el tema “Malambo para Luca” en su primer CD solista, como Ciro y Los Persas, lanzado en 2010.

* Para la redacción de esta nota me basé en las notas de Luca Prodan y de Sumo que se pueden encontrar en Wikipedia (Enciclopedia en Internet, de acceso libre,). Los dos párrafos finales son citas textuales.