Falleció Manuel García Ferré
(Q.e.p.d.)

Manuel García Ferré, creador de inolvidables personajes animados, falleció a los 83 años en la madrugada del 28 de marzo, en el Hospital Alemán, como consecuencia de complicaciones derivadas de una operación cardíaca; había ingresado previamente para hacerse un chequeo.

Su último trabajo fílmico fue “Soledad y Larguirucho” y aún tenía más proyectos por realizar.

Nació en Almería, España, el 8 de octubre de 1929, y cuando tenía 17 años su familia se trasladó a Buenos Aires, para alejarse del feo escenario de posguerra. Trabajó en agencias de publicidad mientras estudiaba arquitectura.

"Mis personajes tienen un fin didáctico o moralizador porque expresan ternura y sabiduría en lugar de violencia o expresiones de mal gusto. Creo que haber sufrido la Guerra Civil Española hizo surgir en mí la idea de buscar personajes que fueran símbolos de comprensión y paz", confesaría el artista.

Su primera creación fue el pajarito Pi-Pío, que llegó a las páginas de Billiken en 1952.

García Ferré creó y dirigió durante 30 años la revista Anteojito en que logró mezclar entretenimiento con propuestas didácticas para los chicos; fue la primera revista en entregar obsequios, separatas, opcionales y material coleccionable, imponiendo un modelo que se extiende hasta nuestros días.

De a poco creó un vasto equipo de dibujantes, guionistas, diseñadores y creadores, a los que siempre alentó a conservar la tradición del dibujo a mano y las técnicas artesanales, aunque el lápiz y el diseño por computadora lograron convivir armoniosamente. Fue un pionero pero siempre atento a la evolución técnica de su oficio.

La cantidad de personajes creados por este español, casi argentino, no tiene parangón en la historia de la animación argentina: Hijitus, Anteojito, Larguirucho, Antifaz, Pichichus, Calculín, Oaky, Gold Silver, el Comisario de Trulalá, Trapito, Ico, Pantriste, El Boxitracio, el Dragón Cantor, Kechum, el Hada Patricia, Manuelo; y malos  como el Prof. Neurus, Pucho, Serrucho, la bruja Cachavacha, Bodegga y Rapiño, Ruin el Servil, Gutiérrez, Raimundo, Dedo Negro, Ratonius Ratus, Granhampa. Y recordemos a Petete, y su Libro Gordo.

Con María Elena Walsh llevó al cine las andanzas de la tortuga Manuelita; fue vista por casi dos millones y medio de personas en 1999, elegida para representar ese año a la Argentina en el Oscar.

       

Otros largometrajes de su creación fueron: “Trapito”, “Mil intentos y un Invento”, “Ico el caballito valiente”, “Corazón, las alegrías de Pantriste”, “Calculín”, “Petete y Trapito”, “Las Aventuras de Hijitus”, recopilación de varios capítulos de la serie televisiva.

En 2009, la legislatura de la ciudad de Buenos Aires lo declaró ciudadano ilustre.

García Ferré también creó una enciclopedia para niños y jóvenes (El Libro Gordo de Petete), y otras revistas, “Muy Interesante” y “Ser Padres Hoy”.

Su valiosa obra no será olvidada porque está presente para seguir regocijándonos. Y Manuel García Ferré permanecerá en nuestro recuerdo.