Enrique Campos

En marzo se cumplieron 100 años del nacimiento y 43 años de la muerte de este cantor a quien se recuerda sobre todo por sus grabaciones con la Orquesta de Tanturi, que siguen estando entre las preferidas de muchos milongueros.

Enrique Campos nació el 10 de marzo de 1913, en Montevideo (capital de la República Oriental del Uruguay). Su nombre de nacimiento era Enrique Inocencio Tronconi (Campos fue su definitivo apellido artístico, como ya veremos).

Su debut profesional fue en el Cine Helvético de la pequeña localidad de Colonia Suiza, acompañado por los guitarristas Alfredo Solís y Carlos Méndez, el 6 de enero de 1936. Actuaba con su verdadero nombre. Tres meses después se presenta en un programa de radio muy popular, “Caramelos surtidos”, también acompañado por guitarristas, y pasa al elenco de Eduardo Depauli. Desde ese momento le crean el seudónimo de Eduardo Ruiz, que Enrique usó por años.

Se va haciendo cada vez más popular, y tiene éxito tras éxito. Siempre en Uruguay, participa en una película titulada “Radio Candelario”, que se estrenó en agosto de 1939.

A principios de 1940 se va de gira por el sur del Brasil, y reaparece en Montevideo varios meses más tarde, por CX 46 Radio América.

En 1941 trabaja como cantor de la orquesta bajo el nombre de Pintín Castellanos; era un grupo de alta calidad musical, encabezado por Alfredo Gobbi y Armando Blasco. Pero esto le dura sólo una temporada, tras lo cual forma parte de la Orquesta Laurenz-Casella (dirigida por Félix Láurenz y Pedro Casella), con prestigiosos músicos (entre ellos, Donato Raciatti). Trabajan tocando en muchísimos bailes y presentaciones radiales, además de hacerlo desde el famoso palco del Café Ateneo.

En 1943 llegó a Buenos Aires como cantor de orquesta. No sabía adonde le tocaría cantar; quiso la suerte que todo su esfuerzo y logros anteriores no fueran en vano: un director de orquesta estaba al tanto de sus condiciones y rápidamente buscó incorporarlo a su grupo. Era nada menos que Ricardo Tanturi, que lo sumó como cantor a su Orquesta Típica “Los Indios”, de mucha popularidad. Su misión no era sencilla: le tocaba reemplazar a Alberto Castillo. De antemano el director lo convence para cambiar su nombre artístico diciéndole que ya estaban actuando Ricardo Ruiz y un cantante melódico Enrique Ruiz, y que les convenía evitar confusiones. Cuentan que el director abrió al azar una guía telefónica y dijo: “acá está, usted se llamará Enrique Campos”.

Enrique Campos debuta como cantor de la orquesta Tanturi en Radio El Mundo, e inmediatamente comienza a grabar discos. Los dos primeros temas, registrados el 4 de agosto de 1943, fueron el tango “Muchachos comienza la ronda” y el vals “Al pasar”. El inolvidable binomio Tanturi-Campos tuvo hitos en materia de interpretación, por ejemplo los tangos “Oigo tu voz”, “Recién” y “Discos de Gardel”, entre muchos otros

En marzo de 1946 Enrique se casa, y muy pronto deja la orquesta de Tanturi, alejándose para realizar actuaciones como solista con acompañamiento de guitarras. Pero esto durará menos de un año, porque Francisco Rotundo lo contrata como cantor de su orquesta en marzo de 1947; el otro cantor de la agrupación es Mario Corrales, Se presentan en Radio Splendid, en teatro, y en el café “Nacional” de la calle Corrientes.

Luego Enrique forma una orquesta que encabeza junto al bandoneonista Alfredo Calabró, de buen suceso dentro de una modalidad ligeramente “apugliesada” (según apreciación de Horacio Ferrer). En el grupo del binomio Campos-Calabró tocaba un bandoneonista con importante futuro: Roberto Pansera. Lamentablemente, de esta etapa quedó un solo disco.

En 1950 forma otra orquesta propia, compartiendo el trabajo de cantor con su gran amigo Juan Carlos Miranda. Pero esto también duró poco, porque nuevamente lo llama Francisco Rotundo, para que reemplace a Carlos Roldán, que se había ido. Ahora le toca trabajar junto a otro gran cantor: Floreal Ruiz. Debuta en el disco el 10 de agosto de 1951 con el tango “Llorando la carta”. En diciembre realizan, la orquesta de Rotundo con las voz de sus dos cantores, Enrique Campos a dúo con Floreal Ruiz la grabación del vals de Charlo y José González Castillo “El viejo vals”; una versión inolvidable, de archivo, antológica, de esas grandes versiones de dúos.

A fines de 1952 empieza a cantar en la orquesta de Roberto Caló, donde por entonces trabajaban valiosos músicos como el pianista Osvaldo Tarantino, el violinista Leo Lípesker y el bandoneonista Ernesto Franco. Trabaja allí dos años, tras los cuales vuelve a la orquesta de Rotundo; adonde le toca de compañero de canto Alfredo del Río.

Luego de eso, en 1957, forma un quinteto dirigido por el pianista Dante De Simone y forma rubro con la cancionista Elena Maida. Sus presentaciones se van haciendo menos frecuentes, porque Enrique debía atender otras actividades, en el ámbito comercial.

En 1962 viaja a Montevideo para presentarse en un programa especial de Canal 4, acompañado por el conjunto de Toto D'Amario. De vuelta en Buenos Aires canta en la orquesta de Graciano Gómez en Radio Splendid.

Radio El Mundo lo tiene cantando, allá por 1965, acompañado por la orquesta de Dante Smurra. Cuatro años después comienza a grabar como solista en el sello Magenta. Vuelve a su ciudad natal para cantar en TV y al regreso trabaja como jurado para el Concurso de Tangos de La Falda (Córdoba).

Compuso algunas obras cantables, por ejemplo “Rey del Tango” y “Tenés que escuchar”. También, los tangos “Esclavas y reinas” y “Dale Artime” con letra de Jorge Moreira, el candombe “Dale negra”, con el mismo letrista y el vals “Por qué no estás tú” con Julio Jorge Nelson, “Conformate con ser buena”, con letra de Juan Bautista Fulginiti, y con letras de su gran amigo Jorge Moreira hizo “Aunque me llame papá”, “Buenos Aires del 40”, “Para el final”, “Del potrero”, “Pero quisiera encontrarte” y el vals “Te estoy agradecido”.

Enrique Campos falleció el 13 de marzo de 1970, pero su canto sigue vivo en el alma y el recuerdo de los tangueros.