Cómo conservar
los alimentos en el freezer

El freezer mantiene integralmente la calidad del alimento congelado y también la frescura que tiene al momento de ponerlo a congelar.

Es conveniente elegir productos frescos de temporada, para no ocupar espacio del freezer en alimentos que se consiguen en durante largo tiempo.

Hay que estar atentos a que las verduras y frutas esté en su mejor punto: ni verdes ni muy maduras, sobre todo las frutas.

Cada alimento tiene sus propias exigencias. Desgrasar bien las carnes y aves, ya que la grasa se poner rancia con rapidez. Apenas comprados, los alimentos conviene prepararlos para el almacenamiento en el freezer; las demoras van en contra de una buena conservación de la calidad.

Si va a congelar comidas preparadas, detenga la cocción unos minutos antes del punto final; cuando se retire del freezer para su consumo se complementará la cocción al calentar para servir.

Preparar porciones que sean para una comida completa.

En muchos casos las comidas preparadas guardadas en el freezer mejoran su sabor.

Recuerde que los alimentos congelados que se descongelan no se pueden volver a congelar en el mismo estado; o sea que retirar del freezer algo crudo podrá volver a congelarse en estado cocido.

Para envasar los alimentos que se almacenarán en freezer se aconseja: 1) Dejar enfriar totalmente los alimentos cocinados. 2) Las salsas, jugos y comidas semilíquidas no llenar el recipiente hasta el borde; en el freezer aumentan un poco su volumen. 3) envolver el alimento buscando quitar la mayor cantidad posible de aire dentro, cerrando los extremos con clips, cinta adhesiva o anudando. 4) Para facilitar la búsqueda en el freezer, se recomienda adherirle a cada paquete una etiqueta escrita con el contenido, fecha de envasado y de vencimiento. 5) En el interior del freezer disponer los alimentos sobre lugar plano, sin tocar pared, separados entre sí durante varias horas y una vez que estén congelados pueden apilarse. 6) Los alimentos que se adquieren ya frizados deben trasladarse sin perder tiempo hasta el freezer propio; para no romper la cadena de frío conviene trasportarlos en heladera portátil con refrigerante.