Hábitos, costumbres, comparaciones y reflexiones

    por: Mili Medina - Centro Natural para la Buena Salud

Cuando manejamos un auto creemos que ya sabemos manejar, porque lo llevamos a velocidad. En realidad “sabemos manejar” cuando somos capaces de  llevarlo a paso de hombre. Apretar el acelerador fuerte es mas fácil que controlar la fuerza para llevarlo lento.

En el mismo sentido, es mas fácil hacer y decir en forma impulsiva, sin medir consecuencias, que controlando las palabras, los movimientos, las actitudes, pensando en los efectos de nuestras palabras en los demás.

Si corremos donde no se puede correr, lo más probable es que haya un choque, un “accidente” con consecuencias desagradables y lamentables... Si estábamos apurados, ¡pues perderemos mucho más tiempo!

Si contestamos una agresión con otra agresión, se consigue una enemistad, un resentimiento, un problema, no una solución a nada. Ni siquiera quedamos satisfechos luego de una discusión.

Para aprender a manejar hay que practicar, para aprender a controlar nuestros nervios, también hay que practicar, para hacer una mejor convivencia.

¿Cómo podemos aplicar el Chi Kung, el Tai chi chuan, el I Chuan, el WUSHU, en la vida diaria? ¿Por qué es una filosofía de vida? Además de que es un arte marcial que mejora la salud dando longevidad.

Cuando practicamos, nos vamos liberando de todas las agresiones, dolores, pesadillas, enfermedades, nervios, ansiedad, rigideces, pensamientos que nos frenan, nos aíslan, nos deprimen...

Paso a paso, nos vamos sintiendo renovados, fortalecidos, menos ansiosos, más pacientes, más respetuosos, más elegantes, más serenos, dando importancia al aquí y ahora, a lo realmente importante y a todo lo que nos rodea. La piel, el reflejo de nuestro interior, se va purificando, limpiando, rejuveneciendo como puro reflejo de nuestro interior limpio y sano.

Cuando uno mejora su interior, controlando su propia respiración, es ahí, sólo ahí cuando es capaz de controlar sus pensamientos, sus emociones, su ansiedad, su propia salud.

Recién ahí está en condiciones de manejar un auto, un arma con 4 ruedas, A veces parecería que desearan hacerlos volar por encima de otros, sin importarles más que su tiempo, sus intenciones, su camino, su gracia de manejar sin escrúpulos, sin normas, como diciendo “correte que aquí vengo yo”.

Dando tantas clases en diferentes lugares de la Capital, debo movilizarme con el auto, lo que no es nada fácil en horas pico. Comprobé que haciendo Chi kung, en las largas colas con autos detenidos, en las barreras, calles en arreglos, barreras cerradas, autos descompuestos y parados en segunda fila, semáforos descompuestos, etc... Consigo que el tráfico avance. Si en vez de quejarme, ponerme nerviosa porque llego tarde, pienso fuerte que el tráfico avanza, en realidad lo consigo. Ninguno de todos los que estamos allí detenidos queremos estar en esa situación. Si todos hiciéramos ese esfuerzo mental de ver cómo están todos avanzando sería mucho más rápido el descongestionamiento del tránsito. La unión hace más fuerza. También la unión de los pensamientos.

No sólo depende de nuestra fuerza mental, ya sé lo que están pensando, es un desorden general que hay en la calle, que debemos ordenarlo nosotros mismos porque todos queremos llegar bien y rápido.

Aprendan a utilizar estos poderes mentales, tal como programamos nuestra vida, también podemos mejorar los temas cotidianos. Mejorar el ambiente del trabajo, de la casa, ayudar a mejorar la salud de ustedes y de otros, a hacer el bien a todos sean amigos o no.

Siempre deseen el bien, porque eso es lo que les viene de vuelta.

Hagan la prueba, se van a sorprender de cómo somos capaces de transformar lo triste en alegre, la mala salud en buena, un ambiente convulsionado en tranquilo y armonioso.