Hambre visual, olfativo, bucal, emocional, estomacal...

Descubra cuál es su hambre  

(Segunda Parte)

            por Dieta Club Devoto (Dr. Alberto Cormillot)

EL HAMBRE EMOCIONAL

La comida no debe llenar vacíos emocionales, aunque es muy frecuente comer más, o algún alimento determinado, cuando se está triste, solo, acompañado, contento...

¿Cómo satisfacer el hambre emocional?

>Detecte cuáles son los alimentos que elige en cada uno de sus estados de ánimo. Haga una lista detallada anotando su estado de ánimo al momento de la ingesta. Se sorprenderá al descubrir asociaciones que quizá han permanecido ocultas durante años. Si suele recurrir a las galletitas cuando se aburre y mira la televisión, o si ataca la heladera cuando discute con alguien, podrá armar una estrategia para elegir una opción diferente en esa situación la próxima vez. Por ejemplo: le convendrá tener preparado un botiquín de alimentos frescos a mano (zanahorias crujientes, frutas secas o frescas, orejones).

>Si come en el momento de una rabieta... ¿qué siente antes, durante y después? ¿Suele descontrolarse con la calidad o la cantidad de alimento? ¿Qué tipo de alimento elige?

>Sepa que puede elegir entre dos opciones:

-Comer: elija qué comer y propóngase mantener el acto de comer bajo control. Sírvase una porción chica, siéntese y mire ese alimento. Cómalo muy lentamente. Dése un gusto conscientemente, disfrútelo.

-No comer: En ese caso...

> Llame a una persona que ame y con la que pueda conversar acerca de lo que le pasa.

> Juegue con sus hijos o pasee a su mascota.

> Trabaje en el jardín, arregle las macetas, salga a dar un paseo.

> Escuche su música preferida.

 

EL HAMBRE ESTOMACAL

“¿Ese ruido es de tu estómago?”

El cuerpo habla, incluso cuando tiene hambre.

Muchas personas tienen un rugido más o menos notable cuando pasan horas entre una comida y otra.

¿Cómo satisfacerlo el hambre estomacal?

En primer lugar cuide la distribución de las comidas. Lo ideal es hacer seis comidas diarias (desayuno, colación, almuerzo, colación, merienda, cena). Para poner en práctica esta distribución de los alimentos tendrá que hacer una ingesta cada 1 hora y media como mínimo y 3 como máximo. Además:

> Esté alerta a las sensaciones de su estómago durante el día. Ruidos, vacío, saciedad... Anote todo lo que sea posible en un registro y no olvide escribir los horarios.
> Cuando esté comiendo descubra qué siente cuando está satisfecho... ¿llega a sentir que no da más?, ¿come hasta sentirse repleto o satisfecho?
> Cuando su estómago da señales de hambre... ¿cuánto tiempo pasó después de su última ingesta?
> Cuando siente hambre... ¿puede demorar el acto de comer?, ¿por cuánto tiempo?, ¿tiene la capacidad de elegir qué comer o traga lo primero que encuentra?
> A medida que come recuerde hacer pausas. Lentifique el acto, demórelo tanto como pueda. Ese tiempo es el que su cerebro necesita para registrar la plenitud y avisarle a su estómago que la misión ha sido cumplida.