Impulsividad
Trastorno del control de los impulsos

    por la Lic Mónica Cersósimo - Psicóloga (M.N: 16566)

¿Qué es un impulso?

Es un deseo intenso que lleva a hacer alguna cosa de manera inesperada y sin pensar en las consecuencias.

El trastorno del control de los impulsos lleva a las personas a realizar acciones que no pueden evitar. Si bien su origen es desconocido, algunos investigadores están presentando casos en los que podría haber una predisposición hereditaria.

Este trastorno suele presentarse con más frecuencia en los varones y puede diagnosticarse a partir de los 15 años.

Las personas que padecen este trastorno presentan conductas inapropiadas para el contexto y con consecuencias adversas para sí y/o para terceros.

Generalmente se trata de episodios aislados acompañados de actos de violencia que aparecen repentinamente ante cualquier síntoma de frustración.

La secuencia del episodio es la siguiente:

enojo > crisis de ira > agresividad.

Lo destacable es que la agresividad manifestada no es proporcional al motivo desencadenante.

El paciente actúa de acuerdo a su necesidad de descarga (impulso) y la misma va dirigida sobre algo o alguien, tenga o no que ver con la situación que desencadenó el malestar.

Cabe destacar que la persona no siente culpa ni se siente responsable por los daños ocasionados.

Los familiares que presencian estas conductas, y que muchas veces son víctimas de las agresiones, no saben cómo actuar y, en ocasiones, el miedo los paraliza.

Deben saber que se trata de una patología psiquiátrica y que en el momento de la crisis de violencia no deben responder con más violencia porque el resultado puede ser catastrófico.

Las personas que padecen esta patología suelen tener carácter frío y distante, y tienen poca vida social.

La indicación es buscar ayuda psiquiátrica y psicológica individual, acompañando el tratamiento con Terapia Familiar.