Técnicas para comer afuera
SIN ENGORDAR

 por Dieta Club Devoto (Dr. Alberto Cormillot)

Si para usted salir a comer es un tormento, lea esta nota. Y si no lo es, pero reconoce que podría cuidarse mejor, también. Encontrará claves prácticas y datos que le permitirán disfrutar sin tirar todo por la borda.

¿Qué hacer cuando el postre está incluido en el menú y no hay opciones? ¿Y si la ensalada viene condimentada? ¿Cómo manejarse con ese pancito humeante o la canasta de chips que el mozo deja sobre la mesa antes de tomar su pedido? ¿Y si la porción es enorme?

Estas y otras situaciones se plantean a menudo cuando sale a comer afuera. Sin embargo, existe una estrategia efectiva para enfrentar cda una de ellas, y se las cuento a continuación:

>Preste atención a la panera. Puede pedir al mozo que la retire, si es que le resulta una tentación fuerte. Si come acompañado y el otro quiere pan, ubíquela lejos de Ud. (adonde ni siquiera llegue estirando el brazo). Aunque para algunos es un recurso positivo porque pueden controlar su consumo y lo aprovechan para reducir la ingesta de comidas más calóricas, lo cierto es que la mayoría de las personas adora untar quesos, salsas, manteca y mayonesa, aumentando considerablemente el aporte energético total del almuerzo o la cena en cuestión.

>Empiece por las ensaladas. Las hortalizas de entrada aumentan considerablemente la sensación de saciedad gracias a su volumen y aporte de fibra. No desperdicie esa oportunidad. Recuerde que el aderezo es crucial y puede convertir su “opción Light” en una bomba calórica. En primera instancia, pídale expresamente al mozo que no condimenten la ensalada en la cocina. Además...

-Sea moderado con el aceite (una cucharada por porción es suficiente).

-Remplace los aderezos comunes (mayonesa, salsa golf) por su versión Light.

-Agregue limón, vinagre, aceto balsámico o aderezo Light para ensaladas, para aumentar la “humedad” de las hortalizas y el sabor.

>Comparta las porciones grandes. Puede ser una gran idea porque con frecuencia hay suficiente para dos. De lo contrario, evite comer hasta limpiar el plato.

>Cuidado con las salsas. Muchas preparaciones contienen calorías ocultas. Es el caso de las salsas cremosas que acompañan carnes y verduras, el aceite, los alimentos empanados y fritos. En cualquier caso, lo mejor es siempre preguntar al mozo en qué consiste el plato que eligió.

>Vigile el alcohol. Está cargado de calorías vacías (engordan sin aportar nutrientes) y, en exceso, hace bajar la guardia frente a la comida (además de ser perjudicial para la salud). Si le ofrecen una “copa de bienvenida”, usted elegirá si desea beberla o no. En cualquier caso, planifique un límite con la bebida alcohólica, y cúmplalo.

>Sea sabio con los postres. Si la comida principal fue abundante o calórica, pida una ensalada de frutas o una compota de manzanas o peras. Si disfruta del helado, incluso en invierno, otra alternativa es ir a una heladería a la salida y disfrutar de un delicioso helado Light.

>Observe su respuesta emocional. Si está cuidando su peso y come más de lo planeado, sea cuidadoso y no lo considere una catástrofe. Una masita de 200 calorías no tiene que convertirse en un día de 3000 calorías. Por el contrario, prepárese para continuar con su plan inmediatamente después de haber comido excesivamente. Mantenga la perspectiva respecto a situaciones como esta y utilícelas como una señal de que usted puede hacerlo mejor la próxima vez, o mañana.

¿Y la sobremesa?

Evite quedarse “emparejando el flan”, comiendo lo que dejaron los demás, picando lo que sobró...

Si está en un restaurante, solicite al mozo que retire los platos. Si suele tener problemas en estos momentos...

>Levántese de la mesa inmediatamente después de comer. Salga a caminar.

>Lávese los dientes enseguida (puede llevar cepillo de dientes y pasta en su cartera o en el bolsillo del saco).

>Tome un café con edulcorante y canela. Y por último, aunque no menos importante, priorice la compañía, la razón por la que salió a comer afuera o la estética del lugar. La comida es un complemento, claro que placentero, pero no el eje central de su salida.

Más TIPS

>Lleve al restaurante un caramelo ácido y cómalo mientras espera la comida.

>Mientras espera tome abundante cantidad de agua mineral, soda o gaseosa Light.

>Si desea picar algo, pida pickles o ajíes en vinagre.

>Tenga pensado un menú antes de leer la carta. Puede utilizar alguna de las opciones que publicaremos en la segunda y última parte de esta nota (en setiembre).

>Pida su plato antes que sus acompañantes para no dejarse influir por lo que eligen los demás.

Alternativas deliciosas y menos calóricas

ENTRADAS

-Aspic de pavita o jamón

-Jamón cocido o crudo

-Jamón con palmitos

-Salpicón de atún

-Sardinas con cebolla

-Ensaladas a gusto

-Melón con jamón

-Palmitos con limón

PLATOS PRINCIPALES

-Pescado a la parrilla (o a la plancha) con panaché de vegetales cocidos (excepto papa)

-1 porción de fideos al fileto

-1 bife de chorizo o 1 bife de lomo con ensalada a elección

-Pollo al limón (sin piel) a la parrilla (o a la plancha) con puré de zapallo o ensalada

-Brochette de ave, lomo o mixto, con ensalada.

POSTRES

-Frutas frescas

-Ensalada de frutas

-Helado de agua

 

Técnicas para el tenedor libre

>Observe cuidadosamente las comidas disponibles antes de servir algo en su plato.

>Identifique aquellas que realmente disfruta y elija opciones bajas en calorías como ensaladas (recuerde que es ideal como primer plato), evitando las que contengan mayonesa (ensalada rusa o de papa y huevo, por ejemplo) y arroz, para llenarse.

>Prefiera servirse en un plato mediano.

>Vaya sólo una vez a servirse. Si quiere comer algo más y está acompañado, pida al otro que le traiga alguna comida y dígale qué es lo que le gusta.