La importancia del agua

El 90% del volumen de nuestro cerebro está compuesto por agua y es el principal vehículo de las transmisiones electroquímicas.

El mecanismo de la sed es tan débil que con frecuencia el 37% de nosotros lo confunde con hambre. Aún una deshidratación imperceptible retardará el metabolismo tanto como un 3%.

Un vaso de agua calma el hambre a medianoche en casi todos los casos bajo una dieta reductora, según un estudio realizado en la Universidad de Washington. El agua embotellada o de manantiales es la mejor.

Un descenso de sólo 2% de agua en el cuerpo puede causar pérdida momentánea de memoria, dificultad con las matemáticas básicas y problemas al enfocar la vista sobre una pantalla de computadora o sobre una página impresa.

Beber un mínimo de 8 vasos de agua por día disminuye el riesgo de cáncer de colon en un 45%. Además baja el riesgo de cáncer de mama en un 80% y reduce a la mitad la probabilidad de desarrollar cáncer de vejiga.

Las personas normalmente no beben 8 o 10 vasos de agua por día para evitar la molestia de tener que orinar seguido. Pero es un inconveniente menor a cambio de una mejora en la salud. Beber diariamente esa cantidad de agua podría aliviar muchos malestares en el 80% de las personas.

Si el color de la orina no es amarillo muy pálido (o menor aún, sin color) es porque no se está ingiriendo suficiente agua. Aunque si se está tomando vitaminas del complejo B, eso produce color amarillo.

La acidez estomacal puede ser una señal de falta de agua en la parte superior del tracto gastrointestinal; la acidez es una señal de sed importante que emite el cuerpo humano. El uso de antiácidos en tabletas no corrige la deshidratación y el cuerpo continúa sufriendo, como resultado de no obtener la suficiente agua. El uso de antiácidos con el tiempo producirá inflamación estomacal en el duodeno, hernia hiatal, úlceras y, eventualmente, cáncer en el tracto gastrointestinal, incluyendo páncreas e hígado.

La artritis puede ser una señal de falta de agua en las articulaciones. El uso de calmantes afectará a nuestra parte gástrica, no cura el problema y provoca que la enfermedad siga progresando. Tomar mucha agua aliviará este problema.

También el dolor de espalda puede ser consecuencia de falta de agua; no reconocerlo y tratarlo con analgésicos, masajes, acupuntura y cirugía, al pasar el tiempo provocará osteoporosis que, a su vez puede llevar a incapacidad física en los miembros inferiores.

Aumentar la cantidad de agua a beber puede ayudar mucho a varias otras afecciones, como angina de pecho, migraña, diabetes tipo II, colesterol en la sangre, colitis (la falta de agua provoca estreñimiento persistente que dará como resultado una compactación en los excrementos que a su vez puede causar divertículos, pólipos y hemorroides e incrementar la posibilidad de contraer cáncer de colon y recto).

La depresión, la pérdida de la líbido, el síntoma de fatiga crónica, el lupus, la esclerosis múltiple, la distrofia muscular pueden ser causadas por una deshidratación prolongada.