En busca del equilibrio

Wushu, Chi Kung, I Chuan, Tai Chi Chuan... son para todos

por:  Mili Medina (Centro Natural para la Buena Salud)

Es un poco difícil de comprender para qué sirven. El que está sano se refuerza y el enfermo se mejora; todo cambio positivo que se desee se puede lograr con las prácticas perseverantes.

¿Cómo hacer para aprender a respirar y sentirnos muy bien?

Sigan estos pasos:

1)  Elijan el lugar: tranquilo, aireado, con luz de sol o de la luna y las estrellas, cálido, si hay aire que les dé en la cara.

2) Pongan una música suave, que los eleve, si no hay no importa

3) Con ropa cómoda, que no apriete, calzado bajo o descalzos.

4) Coman algo antes, no mucho, porque con la panza vacía puede bajar la presión.

5)  Cuando todo está preparado, sólo falta acomodarnos.

6) Si están al aire libre disfruten del canto  de las aves y los sonidos naturales  fundiéndose con ellos.

Parados:

Posición: Piernas separadas según el ancho de hombros. Rodillas un poquito flexionadas. El cuerpo queda sentado en el aire sobre los isquiones y la punta del coxis.

Cabeza y cuello derechos, imaginando que el cuerpo esta agarrado con un hilo que va de la coronilla al cielo.

Los brazos tiran hacia abajo, pero dejando aire en las axilas.

Las manos están apoyadas debajo del ombligo sin apretar.

De la planta de los pies crecen raíces que nos sujetan en la tierra.

Sentados:

Posición: Alineá tu columna, o imaginá que la tenés derecha.

Acostados:

Posición: si estás enfermo hacé lo mismo pero tratá de no dormirte por un ratito. Ponete en una posición donde te sientas cómodo.

Arriba está la energía yang, del universo, y abajo la yin de la tierra.

Estamos parados, sentados o acostados entre cielo y tierra, perpendiculares, relajados, no tensos.

Ahora comenzamos a respirar sintiendo cómo entra el aire, silencioso, y va llenando LA PANZA, el bajo vientre, renovando la energía estancada.

Lo hacemos siempre con la nariz.

Repito muchas veces y todos los días.

No te rindas, insistí. Todos comenzamos igual: al principio cuesta, después “sale solo”.

En el bajo vientre está el océano de energía, el chi jai, renovando la energía todos los días tendremos más vitalidad,el cuerpo se va a sentir mejor parado, más cómodo y seguro. No alcanzan las palabras para explicar...

Prueben y descubran con la práctica diaria todos los beneficios.

¡Que estén muy bien!