Mario Battistella

En octubre se cumplen 45 años de su muerte, y el 5 de noviembre se cumplen 120 años de su nacimiento. Es uno de los poetas del tango que merece estar entre los 20 más importantes, pese a que no se lo tiene presente como merece. Aquí va entonces nuestra nota, para recordarlo y dar a conocer.

Mario Zoppi Battistella era italiano: nació el 5 de noviembre de 1893 en Monforte, en la italiana provincia de Verona.

Cursa sus estudios París y Viena, tras lo cual llega a la Argentina en 1910.

Debutó como autor teatral el 21 de noviembre de 1922, al estrenarse, en el Teatro Variedades, la revista “Do-re-mi-fa-sol-la-sí”, que había creado en colaboración con el compositor Francisco Bohigas. Siguió escribiendo más guiones para esas tan sencillas comedias musicales que Bohigas musicalizaba: “El Profesor Trombini”, “Aflojále que Colea”, “Las papas están que queman”, “La Estatua Maldita”, “A ver quién tiene más Cancha”, representadas en diversas salas.

Sus primeras poesías las publicó en “La Canción Moderna”.

Para ganarse la vida también hace canciones de variados ritmos. La oportunidad de escribir su primer tango recién le llega en 1927: con música de Charlo, “Pinta brava” que el mismo Charlo estrenó con la orquesta de Francisco Canaro al año siguiente.

En 1929 viajó a Italia para visitar a sus padres y luego estuvo en Francia, donde trabajó para la firma cinematográfica Paramount (traducía al español las leyendas que aparecían entre escena y escena en las películas mudas).

En 1932 estaba al lado de Carlos Gardel para colaborar en sus películas “Melodía de Arrabal”, “Espérame” y “La Casa es Seria”, escribiendo con Alfredo Le Pera las canciones que aparecen en los films. Sin embargo, con Gardel se habían conocido mucho antes: en el teatro “Variedades”, cuando Battistella se estaba iniciando como autor.

Con José Le Pera, hermano de Alfredo, escribió “Carlos Gardel, su vida artística y anecdótica”, que fue el primer libro que hubo sobre el gran cantor. En 1933 cuando Gardel deja definitivamente Buenos Aires para iniciar aquel largo viaje americano que lamentablemente terminó con su muerte en el avión de Medellín, lo invita a viajar con él, pero Battistella tenía otros compromisos y por eso no se suma.

Gardel inmortalizó en discos diez de sus temas: “Al pie de la Santa Cruz” con música de Enrique Delfino, “Criollita de mis ensueños”, “Estudiante”, “Mañanita de sol”, “Me da pena confesarlo” y “Melodía de arrabal”, todos co-escritos con Le Pera y con música de Gardel, “Cuando tu no estás” (co-escrito con Marcel Lattés y Le Pera y con música de Gardel), “Desdén” con Gardel, “Medallita de la suerte” (a pedido de Gardel le agregó letra al tango “Mi alhaja” que habían compuesto Gardel y Razzano quince años antes) y “Sueño querido”, con Ángel Maffia. Todo esto fue en menos de 2 años, entre 1932 y 1933.

El poeta comentó, acerca de “Al pie de la Santa Cruz”: «...como muestra de interés por los temas sociales, esta letra fue inspirada por la realidad. Durante el primer gobierno de Hipólito Yrigoyen (1916-1922) ocurrió la huelga de los talleres metalúrgicos Vasena y la consecuente represión de las fuerzas del orden, que dio un número de muertos mucho mayor que los citados por los diarios de la época. También los trágicos sucesos de la Patagonia, reprimidos ferozmente por el Ejército Argentino.»

La letra relata la historia de un hombre que cae preso cómo repercute esto en su familia. Como muestra, un par de versos: “Declaran la huelga, hay hambre en las casas/es mucho el trabajo y poco el jornal...”. No fue la última vez que Mario Battistella abordó la temática social. En un contexto histórico distinto, dejó una gran muestra con el tango “Bronca”, con música de Edmundo Rivero; fue a fines de los años ’60, y fue grabado por Osvaldo Pugliese y su orquesta con la voz de Alfredo Belusi.

Sobre su tango “Sueño querido” dijo: “Tiene un fuerte acento autobiográfico, allí un joven se va de su casa en pos de un ensueño. A mí me ocurrió a los 14 años y quise demostrar cómo en la vida las ilusiones juveniles suelen ser destruidas quedando sólo la desesperanza”. Un gran tango, sin duda. Y el mismo autor lo consideraba su más logrado tango.

Sus versos eran sencillos, usualmente, pero aún con esa sencillez formal, sus letras alcanzaban profundidad.

Una curiosidad: un tango que tuvo muchas grabaciones fue su “Canto”, que era una completa creación de Battistella, porque también compuso la música; había sido estrenado en la película “Dancing” en 1933, y la primera grabación la hicieron Francisco Canaro cantando Ernesto Famá en 1934. Muchas de las versiones fueron grabadas en Europa; en Argentina no lo conoce casi nadie.

Más tarde tuvo la suerte también de trabajar con otro gran compositor: Mariano Mores. El pianista le pidió que escribiese la letra para “Cuartito azul”, el tango que había compuesto pensando en su morada de tiempos de estudiante, en Villa del Parque. ¡Le tocó escribir uno de los tangos más directamente relacionados con la vida de Mores!

En París también había escrito otro de los tangos que hoy sigue siendo de sus creaciones más versionadas y valoradas: “Remembranza”, con música de Mario Melfi.

Creó la letra de “Pa'l nene”, con música de Edmundo Rivero, que ideó como contracara del tango “El nene del Abasto” de Raúl Hormaza y música de Eladio Blanco. “Mostraba las peores cosas de la vida, como enseñar las técnicas del robo, etcétera. Quise demostrar lo ridículo del personaje, porque creo que hay que arremangarse y hacer algo constructivo” opinó sobre este tango en un reportaje de Noemí Ulla.

En “Pa'l nene” le bate al “guapetón” que es más guapo el que labura que aquel que se enorgullece de ser un matón, un vividor.

En otra creación con Edmundo Rivero repite la misma idea: en el tango “Pobre rico”: “No es rico el de mas vento/sino el de más moral”, es lo que escucha el personaje que desde el conventillo asciende en la escala social sin mayores pruritos.

Como vemos, algunos tangos de Battistella contienen algunas ideas moralizantes, o al menos con otros valores morales que los que había en algunos otros tangos ajenos que no eran de su agrado. Además, no era proclive al lunfardo pesado, fuerte, pese a lo cual pudo trabajar y tener amistad con el mayor referente del lunfardo, que era Edmundo Rivero.

También trabajó como representante artístico de grandes cantores como Argentino Ledesma y Edmundo Rivero. Y fue Director de teatros: de los llamados Avenida, Mayo, Cabildo y Bataclán.

Además de los ya mencionados grandes cantores con los que creó obras, lo hizo con Agustín Magaldi.

No le agradaban los arreglos musicales que, decía, desvirtúan el tango.

El mismo autor declaró haber escrito alrededor de 2000 letras, una cantidad enorme; es claro que muchas de ellas son olvidables (entre todas éstas, las de las comedias musicales de sus comienzos, que eran bien pasatistas), pero aún así vemos que una porción de sus letras tienen la calidad suficiente para perdurar en el tiempo. Ya hemos mencionado una buena cantidad de las creaciones tangueras que lo hacen estar entre los más grandes autores, pese a que casi nadie lo menciona entre ellos a la hora de hacer la selección, algo que sin duda es injusto.

En relación a esto, conviene mencionar algunas otras creaciones tangueras: “No aflojés” con Pedro Maffia y Sebastián Piana y “Tiernamente” con Agustín Bardi; “Mariposa Azul”, “Huerfanita”, “Soñando”, “Alzáme en tus Brazos”, “Traviesa”, “¿Qué tendrá la Luna?”, “Estoy que me muero”, “¿Quién eres Tú?”.

Mario Battistella falleció en Buenos Aires el 10 de octubre de 1968. Unas cuantas de las obras suyas de las que mencionamos hacen que, siempre que se escuchan, este autor es recordado.