Cuidado con el consumo de azúcar

Los padres deberían ser conscientes de controlar el consumo de productos azucarados de sus hijos, por ejemplo las gaseosas; el consumo excesivo puede también afectar al comportamiento, ya que por esa causa se han constatado síntomas como: fatiga, falta de memoria, miedo, pesimismo, nerviosismo, introversión, sueño prolongado, emociones incontroladas y falta de concentración, entre otros.

El azúcar es, en suma, una sustancia carente de elementos vitales y, por tanto, innecesaria. Uno puede permitirse su consumo ocasional si la salud es buena pero debe eliminarse por completo en caso contrario.

Al consumir azúcar se pierden vitaminas del grupo B, calcio, fósforo, hierro y otros elementos nutritivos que salen directamente de las reservas. El azúcar causa la pérdida de importantes minerales, sobre todo de calcio, que es automáticamente expulsado del organismo cuando irrumpe el azúcar. El organismo no tiene más remedio que tomar el calcio de los huesos, lo que contribuye a debilitarlos y degenerando en una osteoporosis. Las mismas caries que se producen en los dientes se van produciendo en los huesos. No se soluciona con beber más leche y tomar más calcio, sino en una correcta alimentación desde la niñez.

Al mismo tiempo que el consumo excesivo de azúcar aumenta el peso corporal, también crecen otros elementos dañinos como el colesterol y triglicéridos.