Trastorno de adaptación

Al trastorno de adaptación se lo define como una reacción de los estados de estrés.

Es la dificultad que presentan algunas personas para aceptar determinados cambios que no han sido deseados y que irrumpieron en algún momento en sus vidas.

Los factores estresantes pueden ser enfermedades, divorcios, problemas económicos, pérdida de seres queridos, partida de los hijos, jubilación, catástrofes naturales, entre otros.

El trastorno de adaptación se manifiesta con malestares en los distintos ámbitos de la vida cotidiana, pudiendo presentar dificultades en el rendimiento laboral, conflictos en las relaciones familiares, problemáticas sociales, alteraciones en el comportamiento, trastornos en el estado de ánimo en general, etc.

No hay una edad determinada, ya que pueden aparecer tanto en niños como en adolescentes o adultos.

Este trastorno también puede presentarse asociado con otras patologías como la depresión o la ansiedad, o ambas a la vez.

Cuando se presenta junto a la depresión, el desánimo se apodera del individuo y tanto él como su familia buscan infructuosamente la solución, sin encontrarla.

Por su lado, la ansiedad, aporta al trastorno adaptativo preocupaciones excesivas, miedos y hasta ataques de pánico.

Muchas veces, por desconocimiento, los pacientes que padecen este trastorno lo ven como algo natural después de un episodio traumático, y pese a notar que se prolonga en el tiempo, tratan de sobreadaptarse a la situación, y sólo consiguen aumentar el malestar.

El tratamiento indicado es la psicoterapia individual.

El objetivo del tratamiento es ayudar al consultante para que se adapte a la nueva situación, capitalice la experiencia y se fortalezca emocionalmente.