Maca andina

La maca es una planta herbácea nativa de los Andes de Perú. Se cultiva desde hace más de 2.000 años. Su raíz es rica en calcio, fósforo, magnesio, hierro, proteínas y vitaminas. Los indígenas la usaban como afrodisíaco, y también para curar muchas enfermedades.

Aumenta la fuerza y la libido, la resistencia, el rendimiento deportivo y la sensación de bienestar general. Ayuda a nuestro cuerpo a adaptarse a las situaciones de estrés, aumenta la capacidad del cuerpo para defenderse contra el debilitamiento físico y mental. Fortalece el sistema sanguíneo, aumenta las defensas en el organismo.

Regula y aumenta la función del sistema endocrino, las glándulas que producen las hormonas necesarias para las funciones corporales y metabólicas esenciales como la fertilidad, la función sexual, la digestión, el cerebro y la fisiología del sistema nervioso, y los niveles de energía. Las hormonas regulan muchas cosas, incluso el estado de ánimo, el crecimiento, el desarrollo sexual y la función del tejido.

Ayuda a las glándulas suprarrenales, manteniendo la salud general del cuerpo en situaciones de estrés.

Las mujeres han encontrado que alivia los síntomas del síndrome premenstrual y la menopausia.

Algunas personas pueden experimentar efectos adversos cuando comienzan a tomar maca, como el insomnio y la hiperactividad. Aunque pueden ser en realidad síntomas de desintoxicación. Esto se evita no consumiéndola por la tarde o noche. Las personas con enfermedades de la tiroides no deben consumir maca, por su contenido de yodo; el consumo de raíz de maca, combinado con una dieta baja en sodio, aumenta el desarrollo del bocio (aumento de tamaño de la tiroides).

A fin de lograr los mejores resultados se aconseja consumir entre 1 y 3 cucharadas de polvo de maca al día; puede ser sola con agua o mezclada con vegetales, sopa o caldo.