José Bohr

José Böhr nació el 3 de septiembre de 1901, en la ciudad de Bonn, Alemania.

Llegó a Buenos Aires a los pocos años de edad, pero su afincamiento definitivo aquí se produjo recién luego de varios cambios de lugar, distintos lugares de residencia. Al año de vida ya había viajado, cuando su padre hizo emigrar a su familia a Constantinopla, para trabajar en las caballerizas y el zoológico del último sultán de Turquía, pues Daniel Böhr era veterinario. Unos años después tuvieron que abandonar Turquía, tras un atentado al sultán, y así recalaron primero en Marsella, y después en Buenos Aires. Pero al tiempo la familia se instaló en Punta Arenas, Chile, donde José terminó de transcurrir su infancia y su adolescencia. En 1921 llegó a Buenos Aires nuevamente.

Empezó a trabajar en Casa Castiglione, donde vendían discos y también compra-venta de pianos. Pero al mismo tiempo empezó a cantar acompañándose a sí mismo con el piano, en Radio Cultura. Tocaba varios temas, pero el tango que logró mejor eco en el público fue “Cascabelito”, y con ese susurro de romanticismo popular llegó al oído de Gardel, que quiso conocer al tango y a su joven autor, convencido de que lo grabaría para asegurarse un nuevo éxito. Otro de sus propios temas que cantaba en la radio Bohr, era “Tut-Ank-Amon”, y este también fue otra de sus creaciones que le llevo al disco Carlos Gardel. Éste lo había contactado llamándolo por teléfono a Casa Castiglione.

Allí mismo fue el ámbito en el cual lo buscaron otros grandes del tango como Francisco Canaro y Azucena Maizani.

Canaro lo buscó para que aportase su serrucho a la orquesta que dirigía. Sí, ¡el serrucho! Era un arte muy pintoresco de la época, que algunos se atrevían a hacer, que era apoyar el serrucho y sacarle sonido con un arco de violín, tensando y doblando la hoja del mismo según cómo quisieran el sonido. La Maizani lo buscó también con la idea de que lo acompañase con el serrucho, para cantar “Cascabelito” como bis en el estreno de la obra “Cristobal Colón en la Facultad de Medicina”, en la que compartiría cartel con el capocómico Florencia Parravicini.

Al tiempo se desempeñó en el Teatro Porteño, como"chansonnier" en la revista "De puente Alsina a Montmartre", y esto le era de utilidad para darle difusión a sus creaciones.

En 1925 pasó a la revista "A ver quién nos pisa el poncho", donde el éxito lo acompañó especialmente, con su tema "Pero hay una melena". El fruto de ese par de años de trabajo se vió recomensado también en el plano de las grabaciones, dado que sus discos se exhibían con otros exitosos de la época, como Firpo, Lomuto, incluso el mismo Gardel.

El 3 de setiembre de 1925 se convirtió formalmente en ciudadano argentino. En sus memorias, publicadas en 1987 con el título “Desde el balcón de mi vida”, recordó ese hecho como un acto de “ agradecimiento sincero a la Argentina por todo lo que me había dado, me hice ciudadano de la gran nación del Plata”. Claro que ese sinceramiento venía de la mano de la necesidad de papeles necesarios para poder viajar y así cumplir el sueño de probar suerte como artista en otros lugares del planeta.

Emprende un primer viaje a Estados Unidos, en el que empieza a hacer la gran labor de darse a conocer. A los meses vuelve, pero ya acompañado por su orquesta típica y un grupo de guitarras, a la vez que una agrupación de bailarines de folklore argentino. Con el tiempo, desarrolla mucha giras, por varios países americanos y también europeos.

A principios de los años 40 tuvo un ciclo de presentaciones en el Teatro Nacional (en nuestra ciudad) y también actuó durante unos meses en Radio Belgrano, pero siguió luego trabajando en el exterior. Luego tuvo otro regreso durante el cual fue uno de los cantores de la famosa Típica Víctor. Entre los temas que pudo dejar grabados, estaba su tango “Por el camino”. Continuó con sus giras, dado que tenía pasión por andar los caminos de “los mundos” (como decía Bohr) dando muestras de su arte.

Más adelante volvió a la Argentina por un tiempo, y trabajó en Canal 7. También en Canal 13 de televisión, en 1960, en ciclos titulados “El bar de Bohr” y “Caminando por el mundo”.

En 1983 tuvo una presentación, junto a Tita Merello, en un programa de ATC (actualmente “Canal 7 La Televisión Pública”), y el mismo año recibió un homenaje en “Grandes valores de hoy y de siempre".

A lo largo de su vida compuso variados temas (además de los que ya nombramos). Empezamos por completar la lista de los que le grabó Carlitos Gardel: el “¡Oh París! (un foxtrot), “Reyes del aire” (un shimmy) y el tango “Mía”. También destacamos otros como “Medias de seda” (fue estrenado por el cantor Ignacio Corsini en 1925 en teatro), “No está” (tango que fue grabado por el pianista Carlos Di Sarli con su orquesta, con la voz de Alberto Podestá). También entre otros más de veinticinco temas, creó el bolero "Nada más" que tú" (fue uno de los muchos éxitos de la cancionista Mercedes Simone), “Anoche soñé", (que fue grabado por Pedro Vargas en México), y "El himno a la ciudad de Punta Arenas" que escribió a esa ciudad del sur chileno en el que Bohr pasó su niñez y primera juventud.

El cine fue también un ámbito en el que trabajó mucho. Teniendo 18 años ya había participado en un noticiero del sur chileno, y su siguiente trabajo fue una película señera, pues “Sombras de gloria” resultó ser la primera película hablada en castellano que se rodó en Hollywood, en 1929. Ya en el otoño de su vida, José Bohr recibió de manos del director ejecutivo de la Academia de Hollywood un Oscar honorario, en reconocimiento de aquella obra, dado que en sus primeros tiempos la Academia no entregaba ese premio a películas en idiomas que no fuesen el inglés. Pero también con los años Bohr llegó a participar en más de cuarenta filmes, gran parte de ellos rodados en Chile y en México, pero algunos también en nuestro país.

En 1960 lo declararon “Ciudadano Ilustre de la ciudad de Punta Arenas”, y al día de hoy que el Teatro Municipal de allí tiene su nombre.

Los últimos años los pasó en Dinamarca junto a su esposa y sus hijos, con regresos esporádicos a su querido Chile.

José Bohr, nombrado al nacer Yopes Böhr Elzer, falleció el 29 de mayo de 1994 en Oslo, Noruega.

Esta nota fue redactada en base a una reseña de vida y obra sobre José Bohr en www.todotango.com (firmada por Alberto Rasore)