Creación de una Escuela para Terapeutas en el agua

Wushu Terapéutico. 
Tai Chi Chuan, Chi Kung, e I Chuan, ¿en el agua?? 

por Mili Medina - Centro Natural para la Buena Salud

Curso intensivo en un año

Aplicadas en el agua climatizada potencian sus beneficios.

Objetivo: Transmitir los conocimientos del Arte para uno mismo o para que luego sean utilizadas en sus respectivos oficios o recomendados como complemento en tratamientos, o a modo preventivo de enfermedades.

Aplicación del Wushu: Tai Chi Chuan- Chi Kung- I Chuan en el agua . Auto masajes- con nociones de meridianos. Tradicional y en el agua climatizada.

Para trabajadores de la Salud, Profesores de Educación Física, practicantes de Tai Chi Chuan y Artes Marciales Internas, Directores de Instituciones, Colegios y Natatorios, Profesores de gym en gral., Médicos, Kinesiólogos, Deportólogos, Traumatólogos, Psicólogos, Psiquiatras, Gastroenterólogos, Cardiólogos, público en gral.,deportistas, Naturistas, capacidades diferentes, mentales leves, sordos, mudos...

Aconsejados para:

>Rehabilitación respiratoria, muscular, tendinitis, artrosis, estrés, depresión, angustias, contracturas, lumbalgias, ciática, hernias de disco, problemas nerviosos todos, miedos, inseguridad, soledad, rigidez, hernias de hiato, dolor brazos, codos, cuello, de cabeza, de columna.

>Hacer en el agua, movimientos suaves, respiratorios, continuos y flexibles, sintiendo la suavidad del agua penetrar hasta lo más profundo del ser, es como volver al origen, donde no existía ningún dolor y todo estaba bien: el vientre materno.
También es útil como una:

>Gimnasia suave, pero que mueve todo.

>Gimnasia para capacidades diferentes, sordo mudos... mentales leves, físicos.

El Libro Clásico de Sabiduría China El Tao Te Ching habla de las bondades del agua:

“ Nada hay en el mundo más blando y débil que el agua.

Sin embargo, sólo ella puede moldear la roca más dura y fuerte.

En eso es irremplazable.

Lo débil puede vencer a lo fuerte.

Lo blando puede vencer a lo duro.”...

Comparto mi experiencia:

La experiencia en la práctica tradicional, los beneficios que obtuve a través de dichas prácticas desde lo físico, emocional, y una continua creatividad que fluye continuamente, los estudios realizados para ayudar a aliviar y a evitar los dolores en modo natural, la tendencia a estar en el agua, me llevaron a experimentar este placer y a querer transmitirlo.

Pude comprobar cómo se sorprende quien viene a la clase sin poder levantar el brazo y lo hace “sin darse cuenta”, o con artrosis y dificultad para moverse, lo hace con mayor facilidad, ayudando a mejorar tendinitis, a normalizar la presión alta, a mejorar el estado general circulatorio. Comprobando y experimentando en mi propio cuerpo cómo mantener controladas mis hernias de disco lumbares, con el Tai Chi Chuan tradicional, y dentro del agua (dado que esto potencia los resultados).

Antes de conocer estas técnicas, vivía dura, torcida, dolorida, a los treinta años me recetaron miorrelajantes musculares de por vida, gracias a Dios no dependo de ellos porque muchas veces no tenía para comprarlos, y a muchos les pasa lo mismo. Antes de los treinta años para poder girar la cabeza en la cama debía levantarla desde el cabello y también desde la ropa para rotar la cadera y cambiar la posición. Agradezco que tuve esos miorrelajantes en ese momento pero esta filosofía me enseñó la no dependencia, no está bien depender de algo para estar bien. Estoy bien porque hago lo necesario para estar bien, naturalmente.

La enfermedad es pasajera, es un desequilibrio, manteniendo el equilibrio energético me mantengo sana y fuerte. Practicando como hábito, sabiendo qué debo comer y cómo comer, mantengo las defensas altas, el bienestar, las ganas de hacer y transmitir experiencias positivas, sin reproches a los que no piensan como uno. Sólo decirles “abran los ojos y vean que hay otros métodos que pueden ayudar a estar mejor de lo que estamos”, el tiempo no vuelve para atrás, y es más sabio sumar que mirar para el costado.

Practicando Tai Chi Chuan comprendí que se puede conseguir un bienestar duradero, a través de la suavidad, del aire, del agua, de los alimentos no agresivos al organismo, de evitar excesos, de saber mantenerse en el medio, en equilibrio energético, a cultivar una conducta de cuidar mi cuerpo para toda la vida. Tuve que complementar con estas prácticas para controlar mi mente, las emociones negativas, para poder seguir jugando federada al voley cambiando la rutina de entrada en calor y elongación, aliviando los dolores que me provocaba la artrosis en el cuello, las hernias de disco lumbares y la vida misma.

Las prácticas en el agua son para disfrutar, además de estar bien. La relajación trae bienestar. El cuerpo se recupera, dejando salir las agresiones y tensiones sin acumularlas de un día para el otro, se recompone de las continuas exigencias de la vida diaria que, de lo contrario, al fin terminan agotando las fuerzas,

Los movimientos que nos cuesta hacer afuera se realizan con suavidad y sin esfuerzo con la ayuda del agua.

Un año intensivo de duración es relativo. Siempre se sugiere la práctica diaria para sentir el efecto, no se puede transmitir lo que no se conoce. Dependerá del kung fu (amor y empeño) a la práctica que ponga cada uno. Por eso los invito a sumarse en otras clases que doy en otros lugares.

No son movimientos convencionales. Son especiales para activar meridianos, que conectan órganos, músculos, pensamientos, emociones, sistema nervioso central, huesos... todo con todo porque somos uno. Todo tiene que ver con todo. Y así con los ejercicios. ¡la energía fluye!

¡Que estén bien!

Mili Medina es Instructora de la Asociación Ta Chen. Discípula en 2da generación del Gran Maestro Tung Kuo Tsao. Agente multiplicador para mejorar la calidad de vida.