Juan Sánchez Gorio

Su nombre real era Juan Gregorio Sánchez, y nació en España el 28 de noviembre de 1920, hijo de Gregorio Sánchez y Aurora Fabieri. Con su familia, llegaron a la Argentina en 1924, instalándose en San Nicolás (provincia de Buenos Aires); la radicación en la Capital Federal ocurrió recién cuando Juancito tenía 10 años.

Al llegar a Buenos Aires, ya tenía las primeras clases de bandoneón tomadas en San Nicolás, de modo que en la ciudad del tango sólo tuvo que seguir estudiando el instrumento, sin parar.

Cuando apenas tenía 13 años formó un trío junto a José Basso y Alejandro González. Luego lo convocó el violinista Alberto Pugliese (hermano de Osvaldo) para sumarlo a su agrupación. En 1938, Francisco Lauro, director de la orquesta “Los Mendocinos”, lo incorpora como primer bandoneón. El pianista era Alfredo De Angelis y el cantor Mario Landi. Francisco Lauro era el mismo “tano Lauro” con el que unos años después tocó por un tiempito Ástor Piazzolla antes de tener la gran chance de sumarse a la orquesta de Aníbal Troilo.

Un año después Sánchez se fue de “Los Mendocinos”; formó una agrupación junto al pianista Bernardo Bas y la voz de Mario Landi, pero esto duró también poco tiempo.

Por esa época fue que ideó su nombre artístico, quitando su segundo nombre pero tomando las últimas cinco letras de éste para usar como un segundo apellido. Fue cuando decidió que era el momento de dirigir su propia orquesta; debutó en LR4 Radio Splendid con su cantor Luis Botini, que venía de trabajar con la orquesta de José Tinelli, pero que también cambió su nombre, por el de Luis Mendoza, con el cual ganó fama en los años ’40. Poco después la orquesta de Sánchez Gorio pasó a Radio Prieto, y sumó como segundo cantor a Mario Landi.

En1943 la orquesta era muy conocida en Buenos Aires, y también en otras partes del país, gracias a las giras.

El 18 de agosto de 1944 grabó su primer disco, con un tango con música suya (y versos de Horacio Sanguinetti): “Oriente” y, del lado B, el vals “Claveles mendocinos”. El cantor era Mendoza.

El estilo de la orquesta, bien bailable, es justo lo que más gustaba por esos años, así que no es raro que la orquesta ganara popularidad tan rápidamente. Recordemos que otra orquesta que también tenía el ritmo bien marcado era la más popular: la de Juan D’Arienzo.

Vuelven a grabar el 4 de enero de 1945, esta vez el instrumental de Francisco Canaro “Milonga con variaciones” y con Mendoza “No me importa su amor”, de José Dames y Enrique Cadícamo. En esa etapa en la RCA Victor grabó seis temas, que se vendían muy bien; también triunfó en la calle Corrientes, actuó durante todo el año 1946 en la confitería tanguera “El Marzotto”. Luego participó en los carnavales de 1947 en el club Defensores de Santos Lugares.

Durante 1948 la orquesta recorrió todo el país, y luego visitó Uruguay. Lo hicieron con el agregado de un nuevo cantor, Jorge Linares, quien antes había estado trabajando en la agrupación de Pedro Laurenz.

Otro cantor que pasó a trabajar con la orquesta Sánchez Gorio, a inicios de 1950, fue Osvaldo Bazán; junto a Luis Mendoza constituyeron un binomio de cantores que talló fuerte por entonces.

En 1951 fue contratado por el nuevo sello “Orfeo”, que más adelante pasó a ser parte de la C.B .S. Columbia; grabaron el instrumental “Rodríguez Peña” y, con el dúo Mendoza-Bazán, el vals de Sánchez Gorio (con letra de Reinado Yiso) “Comodoro Rivadavia”.

Sin embargo, el éxito discográfico verdaderamente fuerte y especial se dio el siguiente año: “Gitana rusa”, cantado por Luis Mendoza. Este tango fue compuesto por el mismo Sánchez Gorio, y la letra pertenece a Horacio Sanguinetti. El bandoneonista al componerlo se inspiró en la melodía de un músico judío de Ucrania, como lo reveló el periodista Julio Nudler en su trabajo “La gitana judía”. Es grandioso cómo logró, en base a una música tan sencilla, y además de procedencia tan lejana, un tango que alcanzó una popularidad increíble. “Gitana rusa” había sido grabado diez años atrás por Osvaldo Fresedo con la voz de Oscar Serpa y por Ricardo Malerba con la de Orlando Medina. En 1952 fue el momento en que su mismo creador aprovechó aquel tema para su propia orquesta.

En los años siguientes continuó con sus actuaciones en radio y en confiterías bailables. También la venta de discos seguía muy bien.

En 1957 llegaron a Brasil, recorriendo el país en una gira.

De vuelta en nuestro país, ya no siguieron cantando Luis Mendoza (estuvo 18 años con la orquesta) ni Osvaldo Bazán; los nuevos cantores fueron Raúl Ledesma y Julio Fontana, aunque poco después Ledesma se va a la orquesta de Miguel Caló y su lugar en la de Gorio lo toma Roberto Mancini.

Durante todo 1989 fue artista exclusivo de LR1 Radio El Mundo, y también de un cabaret de La Boca.

Ya en los años ‘60 sufrió, como todos los tangueros, el cambio producido por los empresarios de los sellos grabadores, y de radio y TV, quienes se inclinaron por apoyar preponderantemente a la música extranjera, a la que aquí se denominó “nueva ola”.

Sus últimas actuaciones se produjeron en el ciclo televisivo “Ronda de Ases”, conducido por Héctor Larrea.

Juan Gregorio Sánchez, más recordado como Juan Sánchez Gorio, falleció el 29 de julio de 1979, a los 58 años. Vale recordarlo como bandoneonista, pero también por el estilo de su orquesta, que ganó el gusto popular de los porteños y de los argentinos en general. También por sus composiciones y porque fue un gran artífice de nuestra radio, y de la industria fonográfica.