Por miedo, no me atrevo

El miedo, por temor al fracaso, 
nos impide actuar

             Por la Lic. Mónica Cersósimo - Psicóloga (M.N. 16566)

Lo opuesto al miedo es el valor, que es una actitud activa y positiva que nos lleva a andar por la vida con paso seguro.

Es bueno tener miedo cuando nos exponemos a situaciones de peligro. En ocasiones se puede remplazar el miedo por “tener cuidado”.

No es lo mismo miedo que temor. Existe un temor positivo que nos ayuda para cuidarnos; por ejemplo, mirar hacia ambos lados antes de cruzar la calle. Podemos decir que en este caso estamos siendo prudentes.

En las relaciones amorosas a veces callamos para evitar el riesgo de ser rechazados, pero es mucho más sano aclarar un desacuerdo que guardarse una opinión.

El amor se construye y crece con el valor, y no con el miedo.

En los trabajos a veces aceptamos tareas que no son las pactadas, sufrimos por ello, y nos estresamos. Todas las cuestiones se deben aclarar con la palabra, para evitar situaciones irremediables.

También en las compras de todos los días debemos hacer valer nuestros derechos, porque no siempre quien nos vende tiene la razón, ya sea en la calidad de la mercadería o en su precio.

Los problemas en la comunicación muchas veces surgen cuando alguien habla, y el otro escucha adaptando sus ideas aún sin estar de acuerdo. Es fundamental poder dar a conocer nuestra opinión, aunque no coincida con la de nuestro interlocutor.

Atreverse a decir NO

Cuántas veces decimos SÍ, por miedo a decir NO...

Es acá donde aparece el miedo al rechazo del otro. Por supuesto que es más fácil decir que sí aunque pensemos lo contrario, porque de esa forma todo va a estar “supuestamente bien”, pero ¿qué es lo que nos pasa a nosotros cuando decimos un “Sí” para quedar bien, pero en realidad estamos en desacuerdo?

Sufrimos en silencio, nos angustiamos y nos invade una sensación de inseguridad muy grande. Sentimos que pasamos a depender de la aprobación del otro.

Cuando no podemos enfrentar alguna de las situaciones aquí planteadas seguramente es por miedo, y el miedo va de la mano de la inseguridad.

>Aprendamos a valorarnos y a querernos.

>Podemos mucho más de lo que creemos.

>El valor aumenta nuestra autoestima.