El colesterol no es del todo malo

La Asociación Americana del Corazón, clasifica los niveles de colesterol en estas tres categorías:

1. Menos de 200 mg/dL (óptimo): presenta un menor riesgo de desarrollar cardiopatía coronaria.

2. De 200 a 239 mg/dL es el límite de riesgo. Este nivel es una señal de alerta de presentar problemas de salud.

3. De 240 mg/dL o más: es colesterol alto; conlleva el doble de probabilidad de riesgo de padecer cardiopatía coronaria.

Pero hay que distinguir el colesterol HDL (llamado “bueno” para el organismo), del LDL (colesterol “malo”); éste es el que cuando sobrepasa cierto nivel representa un mayor riesgo de sufrir un infarto o embolia.

El colesterol bueno (HDL) actúa como un equipo de mantenimiento para las paredes internas de las venas. Uno de los beneficios de este colesterol HDL es que ayuda a reparar y mantener las paredes internas de las venas en buen estado; así se podría evitar un paro cardiaco o derrame cerebral derivado de la arteriosclerosis.

Los niveles más altos de colesterol HDL (bueno) son mejores para la salud; tener niveles bajos de colesterol bueno representa mayor riesgo de problemas cardiovasculares.

En mujeres: niveles de colesterol HDL menores de 50 mg/dL se consideran bajos, ya que lo conveniente es de 50 a 60 mg/dL para las mujeres.

En hombres: niveles menores a 40 mg/dL son bajos; lo deseable para hombres es de 40 a 50 mg/dL.

Fumar, tener sobrepeso y la falta de actividad física, son factores que pueden reducir los niveles de colesterol bueno (HDL). El objetivo es que estos niveles no bajen, sino que se mantengan elevados dentro de un nivel saludable.

Niveles de colesterol malo (LDL). Niveles menores de 100 mg/dL son considerados como óptimos por la Asociación Americana del Corazón. De 100 a 129 md/dL, aceptables. De 130 a 159 md/dL, como "limítrofe". De 160 a 189 md/dL son niveles considerados como altos. Igual o mayor a 190 mg/dL se valoran como "muy altos".

Cómo reducir el colesterol LDL? Lo primero es la consulta médica para obtener un tratamiento adecuado.

Por de pronto habrá que disminuir la ingesta de grasas saturadas, aumentar la actividad física, consumir alimentos ricos en fibra y evitar el tabaco.