El reflujo gástrico

El reflujo gástrico, o gastroesofágico, se produce cuando los ácidos en el estómago comienzan a fluir hacia arriba por el esófago. Esto sucede debido a que el esfínter, que es la válvula que separa el estómago y el esófago, no se cierra correctamente.

Solemos experimentar algo de acidez, pero si este síntoma se produce durante más de dos días a la semana durante al menos dos meses, entonces puede ser reflujo gástrico.

Varias pueden ser las causas que pueden causar reflujo gástrico. Además del consumo de alimentos poco saludables, tener una digestión lenta puede ser un factor. Si el alimento permanece en el estómago demasiado tiempo, su contenido puede ser empujado hacia el esófago y causar acidez estomacal. Comer grandes cantidades de comida también puede provocar reflujo gástrico.

El síntoma más común del reflujo gástrico es ardor en el estómago que puede durar horas; se puede notar un sabor amargo en la boca por el ácido del estómago, junto con una cantidad mayor de saliva. También puede aparecer dolor en el pecho.

El ardor en el estómago también puede sentirse en la garganta o pecho, tener eructos  o burbujas de gas o dificultad para tragar alimentos o líquidos.

Si la persona se queja de tener acidez frecuente, el médico puede prescribir la medicación que se utiliza normalmente para tratar los síntomas de reflujo gástrico.

Si los síntomas persisten, el médico puede sugerir la "cirugía anti-reflujo".

El procedimiento más común de este tipo se denomina fundoplicatura. Durante esta intervención, el cirujano primero repara la hernia de hiato, si está presente y luego envuelve la parte superior del estómago alrededor del extremo del esófago con suturas. Las suturas crean presión en el extremo del esófago y ayudan a impedir que el ácido gástrico y el alimento se devuelvan hacia el esófago.

La intervención quirúrgica puede ser por: a) cirugía abierta, b) reparación laparoscópica, c) fundoplicatura endoluminal; se trata de un nuevo procedimiento que se realiza sin  cortes, pasando una cámara especial sobre una herramienta flexible (endoscopio) a través de la boca hasta el esófago. Mediante esta herramienta, el médico pondrá grapas pequeñas en el lugar donde el esófago se encuentra con el estómago; estas grapas ayudan a impedir que el alimento o el ácido gástrico se vuelvan a subir.

Prevención. El reflujo gástrico puede ser controlado haciendo algunos cambios en el estilo de vida. Una forma de hacerlo es perder unos cuantos kilos. Esto se puede hacer mediante el ejercicio y comiendo porciones más pequeñas. Tratar de evitar ciertos alimentos y bebidas como las que tienen cafeína, las bebidas cítricas, los alimentos fritos y los que son altos en grasas.

También es muy útil esperar dos horas después de comer, antes de acostarse.