Jorge Maciel

En febrero se cumplieron 40 años del fallecimiento de este cantor, recordado entre los más expresivos y de estilo más dramático. Cantó en orquestas muy importantes, como la de Alfredo Gobbi y la de Pugliese, además del Sexteto Tango.

Nació el 17 septiembre 1920 en el porteñísimo barrio de La Boca. Su nombre real era Carlos Pellegrini.

Sus inicios en el canto fueron en los albores de los años ’40, con un grupito del barrio, Luego tuvo experiencias en otras formaciones, entre ellas las de Miguel Zabala, y la de Roberto Caló.

Su primer trabajo de importancia fue en la orquesta de Alfredo Gobbi, en la que empezó a cantar en 1947. Ya al año siguiente graba, logrando su primer gran éxito, con el tango “Remembranza” de Melfi y Battistella. Vale como dato curioso, y a la vez significativo, que el otro tango que traía el disco simple era un clásico de la Guardia Vieja : “Independiente Club” de Agustín Bardi.

De los más de 6 años que trabajó con la orquesta de Gobbi, quedan 18 grabaciones, de los cuales tres son a dúo con Ángel Díaz. Uno de los tangos grabados es un primer registro de “Canzoneta”, de Erma Suárez y Enrique Lary, cuyo relato situado en el barrio de nacimiento del cantor, fue siempre un caballito de batalla de su repertorio.

“Remembranza”, “La vieja serenata”, “El pollero”, “Sombras”, “Ya no eres mía”, “Estás en mi corazón”, “Intriga”, “Calor de hogar”, “Un regalo de Reyes”, son otros títulos que destacamos entre esos 18.

La orquesta del maestro Osvaldo Pugliese acogió a Gobbi en 1954, y allí su primer compañero de canto fue “el negro” Miguel Montero.

Como primera grabación en la orquesta del pianista tuvo una nueva versión del tango “Canzoneta”, pero un dato pertinente es que la orquesta de Pugliese estaba trabajando con otro sello discográfico diferente al de Gobbi, y entonces era una forma de capitalizar el hito de ese tema por ese cantor para la nueva orquesta con su respectiva compañía de discos.

En el segundo semestre de 1959, la orquesta viajó a la Unión Soviética y a China con Maciel, el cantor Carlos Guido y el glosador Luis Mela.

Otra gira importante que emprendió junto a Pugliese y la orquesta fue en 1965, a Japón; en esta ocasión el otro cantor fue Abel Córdoba.

Jorge Maciel era dueño de una muy buena y llamativa voz, y tenía una dicción muy definida. En lo expresivo, tenía una gran fuerza, con lirismo y dramatismo bien presente siempre, eran su fuerte. Aunque hay que reconocer que en algunos pasajes puede considerarse que abusaba de efectos expresivos, esto es un poco cuestión de gustos.

Durante sus años en la orquesta del creador del tango “Recuerdo”, Maciel grabó más de 60 temas, entre ellos la versión cantada de este tango instrumental de 1926, con el acople de la letra escrita por Eduardo Moreno, tres temas a dúo con Miguel Montero, dos con Carlos Guido, seis con Alfredo Belusi y tres con Abel Córdoba. Otros temas que mencionaremos de su labor junto a la orquesta de Pugliese: “Esta noche de Luna”, Cascabelito” “Adiós corazón”, “El pañuelito”, “Muchachita del amanecer”, “La vi llegar”, “Decime Dios dónde estás”, “Será una noche”, “Qué falta que me hacés”.

En 1968, época de mucha efervescencia en el mundo, el Maestro Pugliese sufre un importante desbande en su orquesta. Seis de sus integrantes se van para formar una nueva agrupación. Algo necesitaba reformularse, y algo nacía, todo al mismo tiempo. Así fue que el pianista Julián Plaza, los violinistas Emilio Balcarce y Oscar Herrero, los bandoneonistas Osvaldo Ruggiero y Victor Lavallén y el contrabajista Alcides Rossi se constituyeron en el Sexteto Tango. Con ellos también fue Jorge Maciel. “Los muchachos” (aunque ya no eran tan jóvenes) buscaban otros rumbos, buscaban su propio camino.

En total, Maciel con Pugliese y su orquesta llegaron a grabar 24 temas. Algunos de los cuales fueron “Sentimiento gaucho”, “Mi dolor”, “Cuando caigan las hojas”, “Destino de los dos”, “Mi ciudad y mi gente”, “Chiquilín de Bachín”, y el vals “La vieja serenata”.

Durante el verano de 1975 lo operaron de una hernia, pero hubo un problema y falleció, el 25 febrero.

Ese gorrión ya no pudo cantar más. Sin embargo, como siempre decimos, sus grabaciones quedan para que podamos volver a escucharlas y disfrutar del arte de este cantor; tanto en su etapa con Pugliese, como con el Sexteto Tango, e incluso aquellas con Gobbi. Siempre es bueno escuchar las voces de aquellos que, como Maciel, hicieron la historia grande del tango.