GARDEL: murió en pleno apogeo, hoy el mito sigue vivo
Se cumplieron 80 años de la
tragedia de Medellín

  Carlos Gardel murió durante una gira; en ésta lo acompañaban sus guitarristas Barbieri, Riverol y Aguilar, y el letrista y guionista Alfredo Le Pera. El 10 de junio de 1935  llegó a Medellín (Colombia) donde estuvo hasta el 14, y  viajó a Bogotá para hacer nuevas presentaciones. El 24 de junio por la mañana, Gardel en compañía de Le Pera y sus músicos salen de Bogotá rumbo a Cali, pero hacen una escala técnica en el aeropuerto Olaya Herrera de Medellín, conocido como Las Palmas. El objetivo de la escala fue cargar combustible y los rollos de una película. El avión además llevaba instrumentos musicales, telones y valijas de los 13 ocupantes. A las tres de la tarde, el Ford F-31, un trimotor de la empresa SACO, carreteó el aeropuerto y colisionó, aún en tierra, con un avión similar, el Ford F-11 de la empresa SCADTA, que esperaba turno para despegar. Ambos aviones sufrieron un terrible incendio. Contando las dos naves, fueron 17 muertos. De los trece tripulantes del avión en que murió Gardel, sobrevivieron tres: el profesor de inglés José Plaja, el ayudante de cabina Grant Flynn y el guitarrista José María Aguilar.

No entraremos aquí en el áspero tema de la edad de Gardel al momento de su muerte, porque nunca estuvo saldada del todo la discusión sobre su nacimiento, en fecha y lugar. Sí consignaremos que durante su infancia y adolescencia, Gardel vivió en humildes casas de inquilinato, los recordados “conventillos”, ubicados éstos en el barrio de San Nicolás.

Lo más asombroso de Gardel, además de su voz, su calidad de canto e interpretación, su talento, fue su gran pasión por lo que hacía. Hizo del canto su medio de vida pero en su profesionalización siempre creciente, incluso en un nivel internacional por entonces poco común, nunca dejó de cantar con una pasión que atrapaba al oyente. En sólo 21 años de carrera profesional (Carlitos tuvo sus primeros ingresos con el canto en 1914) grabó más de 780 temas, y participó actuando y/o cantando en 8 películas de metraje largo, tres de las cuales fueron filmadas en Francia y las últimas 5 en Nueva York. Pero a este conteo hay que agregarle 1 cortometraje filmado en Francia que se encuentra perdido pero se conserva su banda sonora. También la cinta “Flor de durazno” filmada en Córdoba y Buenos Aires en 1917, que contabilizamos aparte porque es de la “era del cine mudo” (sin sonido)... Y también los célebres 10 cortometrajes filmados en nuestro país, que lo dejaron por siempre como uno de los pioneros de los video-clips.

Desde 2003 la voz del “Morocho del Abasto” forma parte de la “Memoria del mundo” gracias a la Unesco , organización que la tiene registrada en su programa de preservación de documentos patrimoniales de la humanidad.

Aunque nunca falta algún iconoclasta que busca desprestigiar su figura indeleble, Carlos Gardel mantiene siempre un aura de eterno cantor, una bien ganada fama mundial, y será siempre orgullo de los argentinos.

Ya desde bastante antes de cumplirse este aniversario terminado en cero (“redondo”), se vinieron preparando muchos homenajes, incluidos numerosos discos de músicos repasando el repertorio gardeliano. Nos parece que esto es muy lindo, y Gardel siempre es algo que da empuje a la cultura popular de los argentinos, lo fue en vida y su figura sigue irradiando esa vitalidad, generosamente. No tenemos espacio para reseñar tantos homenajes, entonces dejaremos resumido esto en dos datos:

Al lugar donde se produjo el accidente que acabó con la vida del artista la Legislatura porteña envió una placa con el siguiente texto: “A la memoria de Carlos Gardel. Voz y sentimiento criollo del tango. Fallecido trágicamente en este aeropuerto el 24 de junio de 1935” . También fueron los legisladores porteños quienes declararon de Interés Cultural al mural “La sonrisa de Gardel”, realizado por el Taller de Arte Inclán, en el barrio de Parque Patricios, y fruto de un trabajo comunitario que dirigió la artista plástica y directora del Taller, Mirta Regina Satz, junto a 120 personas de entre 5 y 83 años.