Conductas adictivas

            Por la Lic. Mónica Cersósimo - Psicóloga (M.N. 16566)

Cuando hablamos de adicción, pensamos en drogas, consumo, sustancias, porque es lo más usual, pero hay otras adicciones que hoy nos preocupan, que son las llamadas “conductas adictivas”, tales como:

>la ludopatía o juego patológico;

>la tecnofilia, o adicción a la tecnología;

>el workaholic, o adicción al trabajo;

>la vigorexia, o dependencia del gimnasio... entre otras.

Uno de los problemas de la conducta adictiva es descubrir a qué se debe y por qué afecta a unas personas y no a otras.

Estas personas suelen tener baja tolerancia a la frustración y quieren lograr rápidamente la recompensa por aquello que hacen. Por lo general, no soportan tareas que requieran esfuerzo y tiempo continuado.

En las adicciones las personas tratan de saciar su dependencia haciendo lo que consideran placentero, siempre que pueden.

Las conductas adictivas conllevan consecuencias personales, económicas y sociales, por su repetición.

Si alguien no puede dejar de jugar, en el casino, por ejemplo, y vuelve una y otra vez, y no puede dejar de pensar en jugar y jugar, podemos decir que esa persona padece una adicción al juego.

No es fácil encontrar un perfil definido del adicto, pero podemos decir que se escapa de la responsabilidad externa para lograr una satisfacción interna y rápida.

Las adicciones empiezan como conductas placenteras pero luego terminan esclavizando a la persona, que se siente obligada a repetirlas a pesar del malestar que le pueden estar ocasionando. Por lo tanto podemos decir que las conductas adictivas generan dependencia.

Las personas adictas van dejando de lado sus intereses y obligaciones hasta que la conducta adictiva va acaparando su vida con la consecuente pérdida de libertad.

La tecnología en sí misma no es nociva, siempre y cuando el uso de la misma sea racional, porque favorece la información y la comunicación. En cambio, cuando los individuos dependen exclusivamente de ella y no sólo para estar informados sino para cubrir sus vacíos internos, estamos frente a una adicción.

También cuando las personas dependen de la tecnología como único medio para contactarse con el afuera, podemos decir que las mismas padecen una conducta adictiva. A través de la misma se esconden malestares, miedos, y baja autoestima, ya que por medio del Chat se puede esconder la propia personalidad, mintiendo y ofreciendo una imagen idealizada de sí mismo.