Higiene Facial Profunda

                Por:  Bellachiara Estética

La Higiene Facial Profunda es una rutina indispensable tanto para la higiene como para mantener la piel del rostro más luminosa, debido a que los factores externos como la contaminación ambiental, y los internos como el estrés, hacen que nuestra piel pierda su vitalidad. Las glándulas sebáceas producen una sustancia grasosa llamada sebo, que se vacía en la superficie de la piel a través de los orificios de los denominados "folículos polisebáceos". Muchas veces este sebo, junto con bacterias y células, taponan el orificio de desembocadura de la piel, se van acumulando en los poros y forman los comedones abiertos y cerrados (puntos negros o granitos).

El color oscuro del comedón abierto no tiene que ver con la falta de higiene. Es consecuencia del depósito de un pigmento (la melanina). Para evitar la progresión evolutiva normal del comedón es de vital importancia la higiene de la cara, es de importancia previa a cualquier procedimiento facial, para obtener un mejor resultado en el mismo. La extracción de los comedones debe realizarla un profesional, ya que la presión con las uñas puede producir la rotura del folículo, lo que puede generar a su vez inflamación y en algunos casos cicatrices faciales posteriores.

La limpieza cuenta con cuatro pasos: pulido, extracción, descongestión y nutrición de la piel. El primer paso de la limpieza de cutis, la higiene cutánea, o pulido, se realiza con diferentes emulsiones seleccionadas para cada tipo de piel. Luego, a fin de realizar la extracción, se aplican cremas abrasivas para eliminar las capas más superficiales de la piel y ablandar los comedones y los microquistes.

Finalizada la extracción, se colocan sobre la piel lociones y cremas antisépticas; luego se aplican productos descongestivos. El último paso es la nutrición de la piel a partir de la colocación de diferentes máscaras a base de principios activos naturales para reequilibrar nuevamente la piel.
La frecuencia e indicación de la higiene facial profunda dependerá de la decisión del profesional, de acuerdo a cada tipo de piel. Es importante recordar que:

La piel seca: apenas tiene impurezas, suele ser tirante y tiende a la formación de escamas y arrugas.

Los poros en general son poco perceptibles, la superficie de la piel luce opaca y está deshidratada.

La piel grasa: se caracteriza por poros grandes y abiertos. La piel es gruesa, su superficie es húmeda y presenta una buena hidratación.

La piel mixta: suele ser grasa en la zona "T" del rostro, mientras en los pómulos es áspera y tirante.

Cada tipo de piel requiere un cuidado diario con productos cosméticos específicos que se adapten mejor a cada necesidad. El profesional indicará en cada caso determinadas cremas y geles.
Es fundamental recordar que todos los productos cosméticos que se utilicen, ya sean humectantes o maquillajes, deben ser "oil free" (libres de aceite para evitar barritos) e hipoalergénicos.

Para mantener un cutis sano es importante limpiar e hidratar diariamente la piel. A lo largo del día, se van depositando en el rostro microorganismos y suciedades que perjudican la salud del cutis, creando una capa de impurezas. Por esto, es necesario lavar la cara habitualmente, aunque no de forma exagerada, para eliminar los restos de polución y maquillaje acumulados, con emulsiones o jabones adecuados para no dañar piel.

Finalmente, una buena hidratación diaria previene el envejecimiento y aporta elasticidad a la piel. Además, es fundamental el uso de protector solar durante los 365 días del año.