Atrapados por la rutina           

Por la Lic. Mónica Cersósimo - Psicóloga (M.N. 16566)

¿Qué es la rutina?

Por definición, la rutina es una costumbre o hábito que se adquiere al repetir una misma tarea o actividad muchas veces.

Es una práctica que con el tiempo se desarrolla de manera automática sin necesidad de implicar el razonamiento.

La rutina está presente en nuestras vidas especialmente en el ámbito laboral y en las tareas cotidianas.

A veces lo rutinario puede llegar a ser aburrido, y estamos deseando salir de la rutina pero, por otro lado, es un mecanismo que nos da la seguridad previniendo imprevistos y ahorrando tiempo. Por lo tanto es fácil aferrarse a la rutina porque nos organiza, aunque a veces se la padezca.

Una señal de que la rutina se transforma en algo que nos pesa es cuando aparece el aburrimiento. A veces continuamos en la rutina con una sensación de aparente confort por miedo al cambio.

Si bien es cierto que lo nuevo produce temor y hasta rechazo, debemos animarnos para vencer la rutina y dejarnos sorprender por el cambio y mejorar así nuestra calidad de vida.

En ocasiones la responsabilidad y los mandatos no nos permiten mover por miedo a perder la “ruta” que nos costó tanto conseguir, y sentimos que corrernos de la rutina es casi una misión imposible.

La rutina en sí no es ni buena ni mala. Es buena porque nos organiza y es mala cuando se transforma en una carga.

De ser necesario, debemos evaluar la posibilidad de un cambio y tomar de lo rutinario lo que más nos convenga.

Simples modificaciones en lo cotidiano pueden ser claves para dar el primer paso hacia una organización diferente.

Debemos usar la rutina sin permitir que la misma nos agobie, dejando de lado la rigidez en nuestros pensamientos para ser más flexibles.

Los pequeños cambios en las actividades cotidianas nos producen placer y renuevan nuestras energías.