José Colángelo

José Leonardo Colángelo nació en Buenos Aires el 22 de octubre de 1940.

Su padre tocaba el bandoneón, y de su mano se fue involucrando desde pequeño en la música, con ese instrumento, que muy pronto cambió. Cuando a los seis años pidió tocar el piano, la familia empezó a hacer esfuerzos y lo llevó al Conservatorio Fracassi para el estudio y práctica de dicho instrumento. Años después se perfecccionó musicalmente con los maestros Pedro Rubione y Héctor Artola.

Su debut artístico fue en una audición de Radio Argentina en 1955, con una orquesta dirigida por Alberto Dávila. Luego de integrar varios grupos en compañía de varios jóvenes valores, dos años después empieza a trabajar en Radio Splendid con la orquesta dirigida por Ángel Genta. En el '59 la orquesta que integraba la dirigía A. Domínguez, y los cantores eran Osvaldo Ribó y Carlos Almagro. También grabó un vinilo de larga duración con la orquesta de Juan de Dios Filiberto, el último grabado por este histórico de la música argentina, que se registró fundamentalmente para la exportación.

Hacia fines de ese año empieza a formar parte de otra agrupación, “Los Embajadores”, en la que trabajaban también varios músicos que estaban en la orquesta de Horacio Salgán. Actuaban en Radio Belgrano.

Luego su trabajo musical fue en varias orquestas, como las de Ángel Domínguez, Emilio Orlando, Lorenzo Barbero, Enrique Alessio. Todo ese trabajo fue hasta 1962.

Inmediatamente después pasa a tocar el piano para el recordado binomio integrado por el cantor Julio Sosa y el bandoneonista y director Leopoldo Federico. Fue su primer trabajo con gran llegada al público, dado que este binomio era en esencia la unión de dos personalidades sumamente populares y en un momento glorioso de sus carreras.

Pero lamentablemente esa época llegó a su fin con la muerte de Sosa a fines de 1964.

Tras este golpe tan fuerte e inesperado, Leopoldo Federico volvió un tiempo después a sus actuaciones, con los cantores Roberto Ayala y Carlos Gari. Colángelo sigue trabajando durante dos años con ese grupo. Pero también es por ese mismo tiempo que acompaña a Ricardo Malerba en Radio Splendid y también se presenta con un cuarteto que había formado, “Cuatro Amigos Para el Tango”. También tocó siendo parte del quinteto del gran bandoneonista Pedro Laurenz.

En noviembre de 1968 tiene otra gran oportunidad de seguir revalidando su lugar importante en el piano del tango: debuta en la orquesta de Aníbal Troilo. Nada menos que en la ya legendaria orquesta de Pichuco, una de las principales de todos los tiempos, y dirigida por ese admirado y querido personaje de Buenos Aires, el “de las manos como patios” (una de las expresiones de poético cariño que le prodigó Horacio Ferrer en aquel maravilloso tango con música de Ástor Piazzolla, “El gordo triste”).

A los pocos días del debut le tocó dar una presentación en el Teatro San Martín, donde la orquesta tocó doce temas instrumentales. Colángelo estuvo habilitado con la confianza de Troilo para que hiciese los solos. Algo así como tocar el cielo con las manos.

Durante esos años con Troilo también integró un cuarteto con Troilo, Ubaldo De Lío y Rafael del Bagno, (luego Aníbal Arias reemplaza a De Lío).

Eran años en que el auge importante del tango iba quedando atrás, y por ende también el de las grandes orquestas. Así, muchos músicos enfrentaban la situación trabajando con conjuntos más chicos, más económicos y versátiles, como sextetos, quintetos, cuartetos, tríos, dúos...

En 1971, José Colángelo forma un recordado cuarteto junto a Néstor Marconi, Omar Murtagh y Aníbal Arias, y grabaron un disco larga duración. Luego grabaron otros 3 discos, para la compañía Tono-Disc. Con esta empresa, “Pepe” Colángelo también participó tocando el piano para el acompañamiento del armoniquista Hugo Díaz.

Vale mencionar que desde 1967, acompañó, con distintas formaciones, a varios cantores y cantoras de primera línea: Roberto Goyeneche, Alberto Marino, Mario Bustos, Roberto Florio, Héctor Mauré, Raúl Berón, Néstor Fabián, Alba Solís, Elba Berón, Carmen Duval, Nelly Vázquez, Susana Rinaldi y otros. A “ La Tana ” Rinaldi le reconoce algo importante: con ella conoció el mundo, viajó bastante.

Colángelo también integró otro grupo de estos pequeños pero de enorme calidad: “Los Solistas del Tango”, dirigido por Reynaldo Nichele con la participación y arreglos de Eduardo Rovira.

En el año 1971, actuó con el cuarteto de Troilo en el Hunter Hall de Nueva York, y también en Washington. En 1972, en el Teatro Colón con la orquesta de Pichuco.

“Esta es mi Argentina” se llama la película, dirigida por Leo Fleider en la cual la orquesta de Troilo aparece interpretando “Quejas de bandoneón”, ese tango con “esa” variación, que identificó durante décadas a Pichuco.

Con el tiempo, también participó como pianista en varias otras obras cinematográficas, como “Solamente ella”, “Sentimental” y “ La Tregua ” (ésta última película, dirigida por Sergio Renán y muy recordada por el gran elenco y por haber estado nominada para los premios Oscar).

En 1975 a Colángelo le toca volver al Teatro Colón, en un homenaje a Carlos Gardel, esta vez con la orquesta de Héctor Artola, gran músico y arreglador.

En mayo de 1975 fallece Troilo. Colángelo, que fue su último pianista, fue entrevistado por el canal 7 de televisión para un homenaje al maestro recién desaparecido. Colángelo afirmó “Creo que se apagó un sol muy grande, ojalá nos haya dejado algunos rayos esparcidos entre los que fuimos sus amigos, compañeros y admiradores”.

La primera orquesta propia de José Colángelo, formada en 1979, estuvo integrada por: Lisandro Adrover y Antonio Príncipe en bandoneones; Hugo Baralis, Alberto del Bagno y Mario Arce en violines y Héctor Console en contrabajo, y Enrique Lannoo en chelo; cantaban Guillermo Galvé y Ana Paula.

De sus composiciones los principales temas son: “Te das cuenta”, “Plazeando”, “Todos los sueños”, “Duende y misterio”, “Fortín cero” (con Ernesto Baffa), “Un piano en la noche” (con Víctor Braña) y “Mamembá” (con García Dávila). Todos ellos temas instrumentales.

Entre composiciones cantables están: “Puerta de barrio” y “Mi tormenta”, con Eugenio Palazzo; “Las del humilde querer” con Edgardo Ayala; “Tenía razón”, con Braña y Roberto Casinelli; “Caras del pasado” y “Pa’ qué me voy a apurar” con Victor Lamanna; “Cristo”, “Aníbal fuelle” (poema-tango), “Milonga que canta el pueblo”, “Luna morena”, “Juana barullo”, “Las rondas de enero”, “De minuto a minuto”, todos éstos con letras de José María Tasca.

Los temas instrumentales fueron grabados, en su mayoría, por su cuarteto y “Fortín cero” por Ernesto Baffa y por Lorenzo Barbero.

Entre los muchos y muy diferentes lugares por los que pasó desarrollando su música, su especial versión del tango, se destaca el que durante décadas fue uno de los locales nocturnos emblemáticos de Buenos Aires y del Tango: “El Viejo Almacén”, fundado por el cantor Edmundo Rivero. En ese particular sitio de Buenos Aires Colángelo tocó durante mucho tiempo, para disfrute de los argentinos y también de muchos turistas.

En la actualidad José Colángelo sigue trabajando y llevando su tango a diversos lugares de la Argentina y también por otros países. Siempre tocando y comunicándose con su público con esa personalidad suya con gran presencia, seguridad y optimismo. En los años recientes tuvo varias participaciones en los Festivales de tango de nuestra ciudad, SU ciudad, Buenos Aires.

Fuente principal: la semblanza que se encuentra en todotango.com, firmada por Nicolás Foti. Otra fuente: una semblanza de Horacio Ferrer.