La Adolescencia

                Por la Lic. Mónica Cersósimo - Psicóloga (M.N. 16566)

Con la llegada de la adolescencia, el niño que teníamos en casa dejó de serlo.

La adolescencia es una etapa en la que se produce un desarrollo muy importante en la vida del niño, no sólo en lo físico sino también en lo emocional.

Es un período de gran crecimiento y de grandes modificaciones, lo cual resulta ser algo complicado para muchas familias.

Los adolescentes suelen ser enérgicos, idealistas, y tienen gran interés por lo que es justo y correcto.

Este período puede parecer conflictivo entre padres e hijos, y son los padres quienes deben ayudarlos a madurar para que se puedan convertir en adultos con buenas definiciones sobre el futuro.

El desarrollo y el crecimiento no es igual para todos, ya que hay niños que hacen el cambio más pronto y otros que maduran tardíamente.

Los chicos empiezan a separarse de mamá y papá tratando de ser más independientes y se van relacionando más con sus pares. 

Empiezan a ingresar en el mundo de los adultos, tratando de "encajar" más en los nuevos grupos.

En ocasiones la opinión de sus pares son tenidas más en cuenta que la de sus propios padres, y es allí donde surgen los conflictos. Sus amigos pasan a ser más importantes que sus padres a la hora de tomar decisiones.

Son muy importantes los cambios a nivel emocional. Necesitan de una mayor privacidad, y aparece una tendencia a ser más temperamentales. Cambian el humor con frecuencia, y ya no quieren ser cuidados “como niños”.

Los padres deben estar atentos a los cambios emocionales excesivos, o períodos de tristeza de larga duración, porque pueden estar encubriendo alguna problemática.

Reflexiones:
>Es importante que los padres tengan buena comunicación con sus hijos, buscando siempre el mejor momento para hacerlo.
>Los adolescentes tienen que saber que pueden contar con sus padres.
>Deben sentirse apoyados por sus padres cuando se les presente alguna situación conflictiva.
>Los padres tienen que poner límites en el comportamiento, siempre desde el diálogo y la comprensión.
>Se les debe enseñar a los hijos el sentido de la responsabilidad.
>Los padres tienen que dar ejemplo de buena convivencia y relación, cualquiera sea la situación familiar.