El pesimismo, una actitud ante la vida

Nuestro enemigo, el PESIMISMO

            Por la Lic. Mónica Cersósimo - Psicóloga (M.N. 16566)

El pesimismo es un estado de ánimo que sostiene que vivimos en el peor de los mundos posibles y un mundo de dolor, y que nuestro objetivo es tratar de obtener lo que nunca tendremos.
El pesimista es una persona que mantiene una mirada negativa sobre la vida y sobre las situaciones que la rodean.
Desde la psicológico, constituye uno de los rasgos o características de la depresión.
Es una disposición anímica, o un estado de ánimo, donde el individuo percibe como algo malo todos los fenómenos que lo rodean.
La característica del pesimista es percibir todo de forma negativa, sin permitirse ver algún rayito de luz que pudiera aparecer.
Una persona extremadamente pesimista es aquella que tiene alguna alteración emocional que le impide enfrentar las situaciones con confianza, con alegría y con capacidad para reconocer sus logros.
Generalmente una persona pesimista es una persona angustiada, con temores y amarguras. Todos estos rasgos pueden generar alteraciones, tanto a nivel orgánico como psicológico.
Pueden desencadenar también problemas de tipo social, ya que un pesimista no es buena compañía para nadie. En ocasiones también se autoexcluye.
La persona pesimista tiene debilitada su capacidad y su voluntad. Esto se debe a que carga con el peso inútil de sus pensamientos negativos.
Con su ansiedad y negatividad no soluciona ninguno de los problemas que él mismo crea. Además se siente en todo momento cercado de amenazas y fracasos.
En cambio, el optimista toma sus asuntos con calma, y sabe que puede llevarlos a feliz término.
Con suficiente confianza en sí mismo, el optimista siempre encuentra las orientaciones y la fuerza para lograr todo lo que se propone.

Pensemos que, de todo lo que tenemos, disfrutamos o usamos, difícilmente 
algo haya sido creado por un pesimista.