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Nuevas Psicoterapias: EMDR

por la Lic. Valeria Picandet - Psicóloga (U.B.A.) 
y Terapeuta Bioenergetista

Por suerte el campo de las terapias psicológicas ha ido avanzando y desprendiéndose en muchos casos del concepto de que es necesario mucho esfuerzo, tiempo y sufrimiento para superar cuadros emocionales o psicológicos. Actualmente existen técnicas basadas en nuevos paradigmas con respecto a las funciones cerebrales, que hacen hincapié no tanto en el contenido de las ideas sino en el aspecto neurofisiológico que las acompañan.

EMDR es una sigla en inglés que, traducida, significa Movimientos Oculares de Desensibilización y Reprocesamiento y hace alusión a un tipo de terapia psicológica creada por la Dra. Francine Shapiro, psicóloga del Mental Research Institute, de Palo Alto, California en 1987.

Es una psicoterapia de avanzada, basada en el modelo de procesamiento de información y en la hipótesis de que hay un componente fisiológico en cada dolencia. Su filosofía es que los seres humanos somos capaces, bajo condiciones apropiadas, de movernos naturalmente hacia una mayor salud e integración.

Cuando nuestro cuerpo no puede resolver de forma adaptativa las experiencias perturbadoras vividas (como ser guerras, asaltos, desastres naturales o incidentes traumáticos infantiles), queda en nuestro interior como una herida emocional que mal cicatrizada puede volver a manifestarse mas adelante, surgiendo en forma de ansiedad, fobia, dolor ó cualquier otro síntoma.

Durante la sesión se trabaja con una estimulación sensorial bilateral y alternada (que puede ser ocular, auditiva o kinestésica) que realiza el terapeuta mientras el paciente focaliza su atención en la situación traumática o síntoma a tratar. Este estímulo provoca un intercambio de información entre los hemisferios cerebrales produciéndose la desensibilización de las emociones negativas y la reestructuración cognitiva que le permite a la persona encontrar soluciones y/o darle una lectura diferente y más positiva al malestar o síntoma inicial.

Entre los trastornos tratados con EMDR podemos citar los problemas de ansiedad, psicosomáticos, trastornos de estrés postraumático, fobias, ataques de pánico, dolor y dolor crónico.

Francine Shapiro considera que, sobre todas las cosas, EMDR es un aprendizaje, ya que a través del procesamiento acelerado de la información se conectan nuevas vías neuronales que hasta ese momento estaban bloqueadas por la situación traumática. Lo que se logra es poner en marcha un sistema de autocuración propio del sistema nervioso central siendo el objetivo alcanzar los más profundos y completos efectos en el plazo más corto.