Atilio Stampone

Antonio Atilio Stampone nació el 1º de julio de 1926 en la ciudad de Buenos Aires.
Es el segundo hijo de Antonio Stampone y Romana Zangone, que ya tenían a Giuseppe, de 14 años, que estaba aprendiendo a tocar el bandoneón y que entró como bandoneonista en la orquesta típica del barrio, con la que se presentaban en los clubes y en los carnavales. Fue su mismo hermano Pepe quien hizo un gran esfuerzo y le compró su primer piano, demostrando amor y además gran confianza en Antonio.
Sus estudios de piano tuvieron inicio en San Cristóbal, que era su barrio. Más adelante fue el también pianista Carlos García quien lo llevó a hasta Pedro Rubione, para que estudie con este maestro, que le daba clases a García y también a Horacio Salgán. También aprendió de otro gran Maestro: Vicenzo Scaramuzza.
El primer contacto con el público del pianista fue como era de esperarse, en el conjunto típico de su hermano, que ya era conocido como "Pepe El Tano Tanguero".
Luego pasó a la orquesta de Roberto Dimas, agrupación que actuaba en el Café Marzotto de la calle Corrientes. Era adolescente, iba al Colegio Nacional de Buenos Aires, conocido como “El Colegio de la Patria”.
En una oportunidad pasó por el café Pedro Maffia. Después de escuchar le pidió a su padre que dejara al chico trabajar en su cabaret, el "Tibidabo". Don Antonio Maffia lo pensó un rato y le contestó que lo dejaba, pero "con una sola condición: que en cuanto termine de trabajar, vos mismo lo pongas en el tranvía 16 para que se vaya derechito a casa. Atilio es un buen chico y no quiero que viva el ambiente del cabaret". Tiempo más tarde Atilio le dedica a Maffia padre el tango “Viejo gringo”.
Luego pasa a integrar la orquesta de Roberto Rufino, que dirigía Alberto Cámara. Por entonces enía apenas 19 años y ya era todo un profesional con creciente actividad.
En 1946 conoce al bandoneonista Ástor Piazzolla, que estaba armando su propia orquesta. Atilio se suma a ésta, donde trabajó hasta su disolución en el año 1948.
Mientras tanto, el joven Stampone continúa sus estudios de música clásica y su perfeccionamiento en armonía y composición. Participó en la orquesta de Mariano Mores tocando en dos comedias musicales y, en 1949, trabajó en el conjunto del gran Juan Carlos Cobián, que era otro pianista y compositor.
En el año 1950, el gobierno del General Perón le otorga una beca para estudiar en el conservatorio Santa Cecilia de Roma, con el maestro Carlos Zecchi. Pero un tiempo después fue tentado por sus amigos Julián Plaza y Alfredo Marcucci para hacer una gira por el mundo, por lo que Stampone abandona el conservatorio y, durante dos años, recorre Egipto, Líbano, Siria, Turquía y Europa.
En 1952, regresa a Buenos Aires y forma la orquesta Stampone-Federico, con la cual graban un disco para el sello TK, con los temas: “Criolla linda”, de Vicente Gorrese, Bernardo Germino y Luis Rubistein y “Tierrita”, de Agustín Bardi y Jesús Fernández Blanco, con la voz de Antonio Rodríguez Lesende.
Al tiempo, el bandoneonista Leopoldo Federico es contratado para dirigir la orquesta de Radio Belgrano y entonces Atilio puede cumplir con el sueño de la orquesta propia, porque la orquesta que cuya dirección compartía con el bandoneonista queda a su cargo. Con ella graba dos discos 78 rpm, uno en 1955, con los temas “El Marne”, de Eduardo Arolas y el tango “Afiches”, con música del propio Stampone y letra de Homero Expósito, con la voz de Héctor Petray. Al año siguiente: “Nueve puntos”, de Francisco Canaro y “Confesión”, de Enrique Santos Discépolo y Luis César Amadori, con el mismo cantante.
Nuevamente es convocado por Piazzolla, esta vez para integrar el Octeto Buenos Aires. Graban dos discos de larga duración, el primero de los cuales, "Tango Progresivo", es muy difícil de conseguir porque su edición fue muy mala y fue retirado de la venta.
En 1958, la orquesta Atilio Stampone graba su primer disco larga duración que fue editado en los Estados Unidos. En ese material se destacan “El once (A divertirse)”, de Osvaldo Fresedo, “La rayuela”, de Julio De Caro, “Cabulero”, de Leopoldo Federico y “Sensiblero”, de Julián Plaza.
En el año 1959, ingresa al sello Microfón, donde graba un 45 rpm doble, con el cantor Ricardo Ruiz y dos temas instrumentales. Con esta empresa discográfica se mantiene vinculado muchos años, grabando más de diez álbumes. También, como parte del trabajo en la empresa, acompañó a cantantes melódicos y participando con el conjunto evocativo de tangos Palais de Glace.
En 1964, inaugura su local nocturno Caño 14, ya mítico en la historia del tango; sus socios en el emprendimiento eran el ex futbolista Rinaldo Martino y el actor Pedro Aleandro. En esos años tan difíciles para el tango, Caño 14 significó un lugar trascendente para los amantes del género, porque albergó la labor de las más importantes figuras. Según la estudiosa Nélida Rouchetto: "Allí, Atilio, tuvo la posibilidad cierta de hacer escuchar sus concepciones musicales y canalizar la obsesión de buscar y encontrar su propio lenguaje, rompiendo con la estructura rígida de tocar, sorprendiendo con sus solos y con las cuerdas, diciéndole adiós, definitivamente, a la música bailable que le impedía volar".
En agosto de 1972 graba su disco titulado "Concepto", que con el tiempo quedó como uno de sus álbumes más logrados. Contenía, entre otros temas, los tangos “Responso” (de Aníbal Troilo) y “Orgullo criollo” (de Julio de Caro). Los músicos que integraron su orquesta en ese disco fueron: Eduardo Walczak y Tito Besprovan (violines), Abraham Selenson (viola), Enrique Lannoo (cello), Osvaldo Montes (bandoneón), Rubén Ruiz (guitarra) y Omar Murtagh (bajo).
Uno de los trabajos más recordados y valorados de Atilio Stampone fueron los arreglos musicales que hizo para Roberto "El Polaco" Goyeneche. Entre ellos el muy difundido "Naranjo en flor", una de las más inspiradas y logradas versiones de ese tango de los hermanos Expósito, muy propicia para su época de grabación, y con la voz de Goyeneche en condiciones aún muy buenas. 
Como pianista y arreglador, Stampone tuvo la influencia principal de sus contemporáneos Horacio Salgán y Ástor Piazzolla.
En su obra de compositor se destacan: “Afiches”, “Con pan y cebolla”, “De Homero a Homero”, “Desencanto” (todos con letras de Homero Expósito), “Aguatero”, “Cadícamo”, letra de Enrique Bugatti, “Ciudadano”, “Concertango”, “El Nino”, “El Tapir”, “Fiesta de mi ciudad”, milonga, letra de Andrés Lizárraga, “Fiesta y milonga”, milonga con letra de Eladia Blázquez, “Impar”, “Mi amigo Cholo”, letra de Albino Gómez, “Mocosa” letra de Andrés Lizárraga, “Para violín y piano”, “Romance de tango” y “Un guapo del 900”.
En 1998 falleció Lucía Marcó, su esposa, que fue para él una "gran compañera". De ese matrimonio nacieron una hija y un hijo. Atilio lamenta que su esposa no haya podido llegar a disfrutar de los nietos: dos gemelos de su hija, y una nieta por parte del hijo.
Atilio y Lucía se habían conocido en Radio El Mundo, donde ella trabajaba como locutora del famoso programa "Glostora Tango Club".
Aún muchos años después del fallecimiento, el viudo suele visitar la tumba de su esposa los domingos, como homenaje y necesidad espiritual.
Otro momento importante de su carrera fue la realización de la música del espectáculo "Concertango", bailado por Julio Bocca con coreografía de Ana María Stekelman. 
En el año 2000 fue designado director de la Orquesta Nacional de Música Argentina "Juan de Dios Filiberto", un gran honor y responsabilidad, porque además de tener rango oficial, tiene a su cargo 50 músicos.
En 2005 volvió a ser presidente del jurado de los Premios Konex. El mismo año se estrenó la película "Si sos brujo: una historia de tango", en la que Stampone aparece, haciendo de sí mismo.
Actuó con su orquesta en la película documental "Café de los maestros" (2008), dirigida por Miguel Kohan, y en el álbum Café de los Maestros Vol. 1 y 2 (2005) en el que registró los tangos "Orgullo criollo" y "Mi amigo Cholo".
En el ámbito cinematográfico trabajó también haciendo la música de varias películas, entre ellas "Un guapo del 900" (de 1960, de Leopoldo Torre Nilson, que tuvo gran éxito, con la que se hizo muy conocido Alfredo Alcón, y por la cual Stampone recibió el premio a la mejor música de los Cronistas Cinematográficos),), "La mano en la trampa" (1961, también dirigida por Torre Nilson), "Proceso a la infamia (1974, de Alejandro Doria), "La rabona" (1978, de Mario David) y "La historia oficial" (1986, dirigida por Luis Puenzo, y que fue la primera película argentina en ganar el premio Oscar a la mejor película en idioma no inglés).
Otra de las tareas que encaró fue la defensa de los derechos de sus colegas, debido a que durante años fue dirigente de SADAIC, la Sociedad Argentina de Autores y Compositores, que presidió durante años, y en 2016 sigue a la cabeza. La entidad está cumpliendo en 2016 su 80º Aniversario.
El 26 de agosto de 2016 la figura de Stampone y su testimonio fue el cierre de oro de las Clínicas (disertación y charla con músicos) que se desarrollaron, por primera vez, en el Festival de Tango de nuestra ciudad. Las otras cuatro clínicas estuvieron a cargo de la cantante Amelita Baltar, el guitarrista Horacio Avilano, el bandoneonista Raúl Garello y el pianista José Colángelo; todos importantes referentes. En su Clínica, Stampone repasó las distintas formas de composición en el tango y la dirección orquestal, en una charla con el pianista Cristian Zárate.

Fuentes:  Esta nota fue redactada en base a la nota de Roberto García Blaya en www.todotango.com.ar, y también con datos de la nota de wikipedia y de www.susanaparejas.com