Nuestros huesos: ¿Qué necesitan?

 

Nota proveniente del facebook del Centro Médico Evangélico:   CEMEV CEMEV

 

La fisiología de la salud ósea comprende a una serie de factores interrelacionados: la genética, factores mecánicos (por ejemplo, actividad física), el estado hormonal y la nutrición, que cumple un rol muy importante. Existen dos nutrientes claves para la salud ósea: el calcio y la vitamina D.

El calcio es un nutriente indispensable para el organismo ya que el cuerpo no lo fabrica. El 99% del calcio está depositado en los huesos, por lo que diariamente se tiene que consumir este nutriente, ya que las personas nacen con 28 gr de calcio y en la edad adulta llegan a tener 1000 a 1300 gr. Para lograr esto es necesario que se consuma aproximadamente 800 mg de calcio por día. Si no se realiza el aporte necesario el organismo recurrirá al hueso para obtenerlo, descalcificando cada vez más al individuo.

Al igual que el calcio la actividad física también se considera indispensable para el desarrollo y la preservación de la salud de los huesos, ya que mediante el ejercicio y la actividad física al aire libre no solo incorporamos vitamina D, que ayuda a la fijación del calcio en los huesos sino que también a través del ejercicio se mejora la postura, se obtiene mejor equilibrio y mayor fuerza muscular lo que previene caídas y por lo tanto disminuye las posibilidades de las personas de lastimarse.

 

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Consejos para proteger la salud ósea y prevenir enfermedades

- Asegurarle al organismo un buen aporte proteico y de otros nutrientes como vitaminas y minerales

- Incorporar productos que otorguen calcio. Lácteos, avena, etc...

- Realizar ejercicios que contribuyen a fortalecer los músculos y de esta forma reducir el riesgo de caídas y subsecuentes fracturas

- Evitar abuso de tabaco y alcohol

Fuente:   La Nación